3 Min de lectura | Cruzar fronteras y conocer nuevos países, incluso continentes, suena muy bien. Pero si eres aficionado a adquirir recuerdos y hacer compras transfronterizas, es crucial que te informes sobre los impuestos aduaneros.

Los impuestos aduaneros dependen como norma general de cuál es el país de origen y cuál el de destino. Es decir, dónde has comprado y dónde pretendes disfrutarlo –tu país de origen-. A efectos de cargas arancelarias, el mundo está dividido en zonas por lo que si el país de origen y destino pertenece a la misma zona, lo normal es que no exista recargo.

 

Dentro de Europa: sin problemas

 

Como ciudadano español, debes saber que el impuesto aduanero para los productos que se compran fuera de la Unión y tienen como destino España ronda el 18 por ciento del total del precio de compra. Sin embargo, es importante que verifiques este punto ya que hay diferentes escalas para los distintos productos. Antes de salir y, sobre todo, antes de comprar, verifica este punto o será difícil que no encarezcas tus vacaciones y acabes con tu plan de disfrutar de vacaciones baratas.

 

Si no vas a salir de Europa, en principio no tendrás que pagar extra, aunque compres cosas en otros países europeos. Los 28 países miembros de la Unión Europea conforman una Unión Aduanera, lo que significa que se comportan como un único territorio a efectos aduaneros.

 

  • No se pagan derechos aduaneros sobre mercancías que se mueven entre países de la UE.
  • Todos los países incluidos aplican un arancel aduanero común para mercancías importadas fuera de la UE.
  • Los productos que se importan legalmente pueden circular por toda la UE sin tener que pasar por más controles aduaneros.

 

Si tienes dudas sobre cuáles son los 28 países en los que puedes comprar sin tener que asumir gastos arancelarios, revisa la lista oficial que a día de hoy incluye: Bélgica, Bulgaria, República Checa, Croacia, Dinamarca -excepto Islas Feroe y Groenlandia-, Alemania –excepto isla de Helgoland y territorio de Büsingen-, Estonia, Irlanda, Grecia, España -excepto Ceuta y Melilla-,    Letonia, Lituania, Luxemburgo, Hungrίa, Malta, Países Bajos, Austria, Polonia, Portugal, Rumanía, Eslovenia, República Eslovaca, Finlandia, Suecia y Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte –incluyen las del Canal e Isla de Man-, el Principado de Mónaco y las zonas de soberanía del Reino Unido de Akrotiri y Dhekelia en Chipre.

 

El caso de Francia e Italia merece apreciaciones aparte, aunque si viajas a los lugares más turísticos y populares, no tendrás que pagar aranceles. Recuerda que para estos efectos, el territorio francés también incluye: Guadalupe, Guayana Francesa, Martinica e Islas Reunión; pero sin embargo, excluye: Nueva Caledonia, Mayotte, San Pedro y Miquelón, Wallis y Futuna, Polinesia Francesa y los Territorios Australes y Antárticos Franceses.

 

Para Italia encontrarás aduanas con impuestos en Livigno y Campione d’Italia, así como en las aguas nacionales del lago de Lugano, comprendidas entre la orilla y la frontera política de la zona situada entre Ponte Tresa y Porto Ceresio.

 

Si vas a viajar a Chipre es imprescindible que te informes en el momento de tu salida, ya que existen áreas sobre las que el gobierno chipriota no ejerce un control efectivo y en las que la normativa de la UE, por tanto, queda suspensa.

 

China y Estados Unidos: otros continentes

 

El cambio de continente sí te va a exigir una información puntual y concreta sobre los impuestos arancelarios, así como las normativas aduaneras concretas para los diferentes espacios no europeos.

 

China y Estados Unidos son dos de los países que más se visitan en los últimos tiempos y que tienen en marcha una política muy concreta y controladora en materia de aduanas,  especialmente por temas de seguridad en el caso de Estados Unidos. Merece la pena siempre que te informes antes de salir a estos países a través de entidades oficiales y fiables como consulados y embajadas para resolver tus dudas y contar con la información precisa para tu caso particular.

 

 

Gracias a la protección de tu jubilación y al complemento económico que obtendrás cuando llegue el momento de tu retiro laboral, los Planes de Pensiones MAPFRE te ayudan a cumplir tu sueño de viajar y poder asumir costes y gastos como los posibles impuestos aduaneros si finalmente haces la maleta hacía continentes lejanos.