La conocida como Ley de dependencia tiene una enorme trascendencia, ya que se eleva de “derecho subjetivo de la ciudadanía” la promoción “en igualdad” de la propia autonomía personal. Expresa, por tanto, el derecho a:

“La capacidad de controlar, afrontar y tomar, por propia iniciativa, decisiones personales acerca de cómo vivir de acuerdo con las normas y preferencias propias así como de desarrollar las actividades básicas de la vida diaria.

Qué es la Ley de dependencia

La ley define así el término dependencia como:

“El estado de carácter permanente en que se encuentran las personas que, por razones de edad, enfermedad o discapacidad, y ligadas a la pérdida de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, precisan de la atención de otra u otras personas para realizar las actividades básicas de la vida diaria; o en el caso de personas con discapacidad intelectual o enfermedad mental, precisan de otros apoyos para su autonomía personal”.

¿Cuáles son sus grados?

  • Dependencia moderada (grado 1): cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria, al menos una vez al día, o tiene necesidades de apoyo intermitente o limitado para su autonomía personal.
  • Dependencia severa (grado 2): cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria dos o tres veces al día, pero no quiere el apoyo permanente de un cuidador o tiene necesidades de apoyo extenso para su autonomía personal.
  • Gran dependencia (grado 3): cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria varias veces al día y, por su pérdida total de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, necesita el apoyo indispensable y continuo de otra persona o tiene necesidades de apoyo generalizado para su autonomía personal.

En este sentido, existen una serie de ayudas destinadas al pago de servicios, cuidados en el medio familiar u apoyo a ciudadanos no profesionales y a la asistencia personal. Entre los requisitos, se suele exigir residir en territorio español y haberlo hecho durante cinco años, de los cuales dos deberán ser inmediatamente anteriores a la fecha de presentación de la solicitud.

¿Qué servicios y ayudas contempla?

Hombre con andador caminando con una enfermera

En el caso de las personas mayores, la ley de dependencia contempla una serie de servicios para poder garantizar las mejores condiciones para ellos.

  • Prevención de la dependencia y promoción de la autonomía: estos programas son preventivos y tienen como objetivo conseguir que las personas mayores adquieran una mayor autonomía. Además cuentan con programas de rehabilitación para que puedan recuperar cuanto antes su actividad diaria. Este tipo de programas pueden realizarse tanto en centros públicos como concertados y están coordinados por los servicios sociales y sanitarios.
  • Teleasistencia: está pensado para las personas mayores y para personas con discapacidad que vivan solas. Se trata de un sistema pensado para que las personas puedan continuar viviendo solas aunque necesiten ayuda para la realización de algunas tareas cotidianas.
  • Ayuda a domicilio: están pensados para que las personas dependientes puedan seguir residiendo en sus casas y que sea una persona capacitada la que acuda a su vivienda con el objetivo de ayudarle con los cuidados del hogar y personales.
  • Centros de día: lugares pensados para que las familias que no pueden hacerse cargo de una persona dependiente durante el día puedan cuidar de sus familias. Estos centros cuentan con personal especializado que aportará atención tanto social como sanitaria a la persona enferma.

En cuanto a las ayudas económicas que se incluyen en la Ley de Dependencia habrá que tener en cuenta el grado de la persona afectada. Estas tienen como objetivo poder ayudar a las familias a hacer frente a todos los gastos que se deriven del cuidado del anciano o enfermo.

  • Prestación económica vinculada al Servicio: la PEVS está pensada para aquellas personas que no puedan acceder al servicio público de atención de cuidados. Con esta prestación se pretende facilitar el pago de estos servicios en centros concertados o privados.
  • Prestación para cuidados en el entorno familiar y apoyo a cuidadores no profesionales: en muchos casos, son los familiares los que deben hacerse cargo del enfermo y por este motivo, se otorgará una prestación para aquellas personas (hasta tercer grado de parentesco) que se encarguen de cuidar al enfermo. Para solicitarla, se debe llevar más de un año cuidado de la persona afectada.