5 minutos | Al trabajar se van acumulando periodos cotizados que posteriormente permiten acceder a una pensión contributiva, pero ¿qué pasa si no se ha trabajado nunca o no lo suficiente? Te contamos cuáles son los motivos para perder la pensión no contributiva.

¿Sabes quién puede beneficiarse de ella y cuáles son los motivos para perder la pensión no contributiva? Actualmente, para jubilarse a los 65 años con la totalidad de la prestación es necesario haber cotizado un mínimo de 36 años y 9 meses a la Seguridad Social. Es lo que se conoce como pensión contributiva. Ahora bien, aquellos ciudadanos que carezcan de recursos suficientes y que no hayan cotizado nunca o que no llegan al mínimo de 15 años cotizados para alcanzar una pensión contributiva, pueden beneficiarse de las llamadas pensiones no contributivas.

Este tipo de pensiones no contributivas aseguran a todos los ciudadanos en situación de jubilación o invalidez y en estado de necesidad, una prestación económica, asistencia médico-farmacéutica gratuita y servicios sociales complementarios; aunque no se haya cotizado o se haya hecho de forma insuficiente para tener derecho a una pensión contributiva.

¿Quién puede ser beneficiario de una pensión no contributiva?

Los ciudadanos españoles y nacionales de otros países, con residencia legal en España, que cumplen los siguientes requisitos:

Según el tipo de pensión

  • Para la pensión de jubilación:
    • Tener 65 o más años.
    • Residir en territorio español, y haberlo hecho durante diez años, en el período que media entre la fecha de cumplimiento de los 16 años y la de devengo de la pensión, de los cuales dos han de ser consecutivos e inmediatamente anteriores a la fecha de la solicitud.
  • Para la pensión de invalidez:
    • Tener 18 años o más y menos de 65.
    • Residir en territorio español y haberlo hecho durante un período de cinco años, de los cuales dos han de ser consecutivos e inmediatamente anteriores a la fecha de la solicitud.
  • Para la pensión por discapacidad:
    • Grado igual o superior al 65 por ciento.

Carecer de ingresos suficientes

Tener unas rentas o ingresos inferiores a 5.488,00 euros al año (importe actualizado para 2019). No obstante, si son inferiores a 5.488,00 euros anuales, y se convive con familiares, únicamente se cumple el requisito cuando la suma de las rentas o ingresos anuales de todos los miembros de su unidad económica de convivencia sean inferiores a las cuantías que se recogen en el siguiente cuadro:

Año 2019Nº de convivientesEuros/año
Convivencia sólo con su cónyuge y/o parientes consanguíneos de segundo grado29.329,60
313.171,20
417.012,80
Si entre los parientes consanguíneos con los que convive se encuentra alguno de sus padres o hijos223.324,00
332.928,00
442.532,00

Recordamos que el parentesco por consanguinidad hasta el segundo grado alcanza a: padres, abuelos, hijos, nietos y hermanos del solicitante.

Cuantía de las pensiones no contributivas para el año 2019

En el año 2019, las pensiones no contributivas se han revalorizado un 3,10 por ciento respecto al año anterior. La cuantía individual de la pensión para cada pensionista se establece en función del número de beneficiarios que vivan en el mismo domicilio, de sus rentas personales y/o de las de su unidad económica de convivencia, no pudiendo ser la cuantía inferior a la mínima del 25 por ciento, ni superior a 5.488,00 euros año.

Los pensionistas con un grado de discapacidad igual o superior al 75 por ciento que acrediten la necesidad del concurso de otra persona para realizar los actos esenciales de la vida, percibirán además un complemento anual del 50 por ciento de la pensión íntegra.

Las cuantías básicas son las siguientes:

CuantíaAnualMensual
Íntegra5.488,00392,00
Mínima (25 por ciento de la íntegra)1.372,0098,00
Íntegra + incremento del 50 por ciento8.232,00588,00

Cuando dentro de una misma familia conviva más de un beneficiario de pensión no contributiva, la cuantía individual para cada uno de ellos es la siguiente:

Nº beneficiariosAnualMensual
24.664,80333,20
34.390,40313,60
44.253,20303,80

Gestión y trámites

La gestión y reconocimiento del derecho a percibir una Pensión no Contributiva se realiza por las Comunidades Autónomas, que tienen transferidas las funciones y servicios del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso). En las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla se hace directamente por el Imserso.

La documentación que hay que aportar es:

  • El impreso oficial de la solicitud, que podrá presentarse por medios electrónicos, presencialmente o por correo.
  • Acompañado del DNI.
  • El certificado de empadronamiento.

Se financian con cargo al presupuesto del Estado, mediante transferencias de crédito al de la Seguridad Social.

Incompatibilidades de las pensiones no contributivas

Las pensiones de jubilación y de invalidez no contributivas son incompatibles con las pensiones asistenciales (PAS) y con los subsidios de garantía de ingresos mínimos y por ayuda de tercera persona.

Sin embargo, la pensión de invalidez no contributiva es compatible con el salario por trabajo hasta un límite (cuantía pensión + IPREM) de 11.942,03 euros anuales. Si este se supera, la pensión se minora hasta dicho límite.

Motivos para perder la pensión no contributiva

Aunque de entrada se cumplan todos los requisitos para acceder a una pensión no contributiva, el Gobierno controla periódicamente los ingresos de los beneficiarios valiéndose, principalmente, de dos mecanismos:

  • Las revisiones de oficio y a instancias de parte, cuando se sospecha que han cambiado las circunstancias del pensionista.
  • La declaración de ingresos personales y de los demás miembros de la unidad familiar que los propios pensionistas están obligados a presentar a primeros de cada año.

Si se detecta alguna irregularidad, la Seguridad Social puede retirar la prestación.

Los motivos por los que se puede perder una pensión contributiva son principalmente por haber superado el nivel de renta permitido o porque se ha producido una variación sobrevenida de los requisitos para cobrarla.

En 2018, se extinguió el derecho a 3.138 pensionistas, de los cuales el 54,72 por ciento disfrutaba de una pensión no contributiva de jubilación. El principal motivo de extinción -que supone un 47 por ciento de total- fue el fallecimiento del titular de la pensión. El segundo motivo fue superar el nivel de renta permitido -ingresos personales más los de la unidad económica de convivencia- que en jubilación alcanzaron el 44,38 por ciento y en invalidez el 34,41. Existen otras causas de extinción (residencia, grado de discapacidad, etc.) que tienen una incidencia notablemente menor.

Una vez que ya conoces los requisitos de las pensiones no contributivas, recuerda que también es aconsejable contratar un Plan de Pensiones MAPFRE para poder hacer frente a esas situaciones en las que no podrás desempeñar tu actividad laboral con total normalidad. Te informamos del plan que más se ajusta a tus necesidades.

Periodista especializado
MAPFRE