3 países vecinos con modelos de éxito en Seguridad Social

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El futuro de la Seguridad Social española es un tema cada vez más frecuente en los informativos. Mientras tanto, algunos países de Europa gozan de modelos ajustados a su realidad que transmiten estabilidad a sus nacionales. ¿Estamos a las puertas de un rediseño basado en los casos de éxito de nuestros vecinos?  

 

Dos personas que planean un viaje a Italia sobre un mapa en una mesa de madera.  

 

Que no vamos a llegar a disfrutar de nuestra pensión. Que si llegamos, no será ni a la mitad de nuestro salario base actual. Que el año que viene es, prácticamente, decisivo… ¿Quién no ha leído o escuchado este tipo de titulares durante el 2016? En el último informe de Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal los datos hablan por sí mismos: la Seguridad Social española está percibiendo menos dinero del necesario para sufragar sus compromisos con los ciudadanos pero esto, en lugar de ponernos derrotistas, podría hacer que nos inspiremos en quienes a día de hoy están regando un césped más verde.  

 

No a los lavados de cara, sí a los cambios profundos  

 

Un proceso de más de una década, pero que ya deja ver sus brotes, ha sido la reforma de la seguridad social de Suecia, que ha mutado de un modelo meramente distributivo (a la usanza del español) a un sistema de dos aristas en donde una apela a la protección social y la otra a las cuentas individuales.  

 

La primera parte va a fondos públicos y la segunda a planes de pensiones privados para que cada trabajador pueda decidir a dónde va el dinero que está guardando para su futuro. ¿El resultado? El 60% de los trabajadores ha elegido el fondo del Estado como lugar donde invertir sus cotizaciones, consiguiendo que Suecia pueda asumir el gasto de otras protecciones como las pagas por viudedad, maternidad o invalidez.  

 

Dios salve a las pensiones  

 

Era 2005 cuando una comisión de Reino Unido determinó que era el momento de empezar una transformación profunda en la seguridad social. Pasando del 2,2% del PIB al 7,4% del PIB, las pensiones privadas complementarias experimentaron un repunte que evitó otras medidas como el retraso de la edad de jubilación a los 70 años.  

 

¿Cómo ha sido posible este repunte? Mediante la imposición a las empresas a ofrecer planes privados de pensiones para los trabajadores con un salario superior a las 10.000 libras al año, un beneficio al que cada empleado puede renunciar de manera voluntaria y que a día de hoy impacta aproximadamente al 20% de la población activa de estas características. El dinero percibido de esta iniciativa se invierte en la empresa pública NEST.  

 

Fuerte como un oso  

 

Obligaciones compartidas entre el trabajador y la empresa que le contrata. Así es el modelo alemán estrenado en el año 2004 y cuya clave es el refuerzo conjunto de las pensiones públicas y las pensiones complementarias privadas.   Y es que el gobierno alemán obliga a empleado y empleador, por partes iguales, a destinar el 4% de su cotización a un fondo privado en el que, a su vez, se subvenciona de forma directa el grueso de la aportación que, en algunos casos, alcanza el 90%. El resultado se deja ver: 78% de los trabajadores cuenta a día de hoy con un ahorro que permitirá compensar sin problemas la disminución de las pensiones públicas proyectada para el momento de su jubilación.  

 

Sea cual sea el ejemplo que inspire a la posible reforma de nuestro sistema de Seguridad Social y los buenos resultados que esperamos que traiga consigo, queremos que no pierdas de vista las opciones de ahorro e inversión que MAPFRE ha diseñado para que el tamaño de tu futuro sea el que tú elijas.

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