3 Min de lectura | Las pensiones de jubilación en Japón se enfrentan a retos muy parecidos a los de España. Aunque se trata de dos países totalmente diferentes, ambos comparten pirámides poblacionales similares, lo que pone en jaque el sistema de Seguridad Social. Aquí explicamos por qué.

El país nipón es uno de los más envejecidos del mundo y, al mismo tiempo, presenta una de las esperanzas de vida más altas. Pese a que su tasa de desempleo es bastante reducida, el nivel de natalidad es muy bajo, lo que pone en riesgo el sistema de pensiones de jubilación en Japón y obliga a buscar nuevas fórmulas para continuar manteniendo su estado de bienestar.

¿Cómo funcionan las pensiones de jubilación en Japón?

Esta situación exige que el gobierno japonés tenga que revisar constantemente las reformas fiscales y otras medidas que consigan equilibrar los gastos públicos. Así, los requisitos que deben cumplir los ciudadanos para acceder a la prestación pública por jubilación son:

  • Todos los residentes en este país que tengan entre 20 y 60 años deben estar inscritos en el Plan Nacional de Pensiones y abonar las cuotas correspondientes.
  • La edad legal de jubilación se sitúa en 65 años, siempre que se hayan cotizado al menos 25 años. No obstante, desde el 2015 es posible recibir una pensión si se ha trabajado durante 10 años.
  • Para acceder a la cuantía máxima de esta prestación es necesario acreditar 40 años cotizados.
  • Existe una pensión básica que, para acceder a la misma, requiere de un mes de cotización como mínimo. Este subsidio se suma al que se percibe a partir de los 65 años.
  • Las pensiones por jubilación anticipada en Japón exigen haber cumplido la edad de 60 años, aunque en la actualidad se está incrementando hasta los 65. En este supuesto, se establece una penalización en la cuantía del 6 % por año.
  • Si los japoneses deciden retrasar su jubilación, se benefician de un plus del 8,4 % anual que se suma al dinero ya acumulado.
  • Los pensionistas que lo deseen pueden combinar el cobro de la pensión por jubilación con un trabajo remunerado. En este caso, los ingresos totales no pueden superar los 480.000 yenes, es decir, 3.500 euros aproximadamente. Lo que exceda de esta cifra, se reduce de la pensión.

¿Cuál es la cuantía de las pensiones de jubilación en Japón?

Aunque pueda parecer que en España se cobran las pensiones de jubilación más bajas, en Japón siguen una línea muy parecida. La pensión máxima anual teniendo derecho a percibir el 100 % de la prestación es de 780.100 yenes (6.382 euros). Al mes, se traduce en 532 euros aproximadamente.

La cuantía media se sitúa en 150.000 yenes, es decir, 1.233 euros al año. Estos importes son realmente bajos e insuficientes para llevar una vida plena, lo que origina que un 20 % de los japoneses vivan en una situación de pobreza relativa.

Un informe del Consejo del Sistema Financiero pone en evidencia la insostenibilidad de los ingresos que perciben los jubilados y los gastos que deben asumir en este país del océano Pacífico. Tanto es así que, tal como indica este estudio, este colectivo necesitaría una media de 20.000 millones de yenes (164.000 euros) de ahorros propios para complementar la prestación pública.

Por ello, los productos de ahorro privado diseñados para proteger el momento de la jubilación son cada vez más necesarios. Los Planes de Pensiones MAPFRE permiten a los ahorradores planificar su futuro de una manera flexible y adaptada a sus necesidades.

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