2 minutos | Japón es uno de los países en los que reside una mayor población de personas mayores de 65 años. Este hecho, sumado a una bajísima tasa de natalidad, hizo que el Gobierno nipón pusiera en marcha una serie de reformas fiscales y medidas para revisar los gastos de la Seguridad Social: las pensiones y los costes sanitarios de la población.

De esta manera, hace un par de años se impusieron las medidas que hoy conforman el sistema fiscal y social del país nipón: el primer ministro, Yoshihiko Noda, anunció una subida de impuestos con el objetivo de poner freno a la creciente deuda pública y a sanear la situación fiscal del país.

Y es que el envejecimiento de la población en los últimos veinte años y, según datos contabilizados en 2013, reflejaban un gasto público que se traducía en una media de 2,7 billones de yenes anuales. Según las estimaciones, la población de Japón se verá reducida en un 30% para el año 2060, en respuesta a la baja tasa de natalidad que experimenta el país y para 2048 habrá menos de 100 millones y en 2060 menos de 87 millones. En 2060, casi el 40 % de la población será mayor de 65 años. Para abordar el problema, algunos expertos sugieren modificar las leyes de inmigración para facilitar la entrada de extranjeros.

Pero Japón no es el único país que se ve afectado por las bajas tasas de natalidad y el crecimiento de la población mayor de 65 años: la reducción en la tasa de natalidad también está causando el envejecimiento demográfico en Europa. En general, los países de desarrollo están viendo envejecer a sus poblaciones, lo que causa, por otra parte, nuevos problemas para las sociedades con pocos sistemas de asistencia púbica. Para el año 2050, 1.200 millones de los casi 1.500 millones de personas de 65 años de edad en adelante a nivel mundial residirán en los países menos desarrollados.

En este sentido, los productos de ahorro privado, diseñados para proteger el momento de la jubilación, se hacen cada más necesarios para complementar el sistema de pensiones públicas. Así, los Planes de Pensiones MAPFRE permiten a las personas interesadas en proteger el día de su jubilación hacerlo de una manera flexible y adaptada a sus necesidades.