Desde el 11 de mayo, las terrazas de algunas provincias de España están atendiendo ya a sus clientes, contando solamente con el 50 por ciento de las mesas. A partir de la fase 2 y 3, se permite el consumo dentro de los bares y restaurantes siempre que se respeten una serie de protocolos, entre los que se encuentra la limitación de la capacidad del aforo.

Muchos establecimientos se están preparando para las siguientes etapas:

  • Fase 2: los clientes pueden consumir dentro de los locales con servicio de mesa, estando sentados y con un aforo limitado a un tercio del habitual.
  • Fase 3: los establecimientos de hostelería deben calcular el número de personas por metro cuadrado para aumentar el aforo al 50 por ciento con respecto a las semanas anteriores, tanto en el interior como en la terraza. A partir de esta fecha se permite que los usuarios estén en la barra con una separación mínima de 1,5 metros. Asimismo, se vuelven a abrir las discotecas y los bares nocturnos con un aforo máximo de un tercio.

¿Cómo se calcula el aforo?

Luminoso con la palabra bar

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Cuando se habla de la capacidad de aforo, es importante distinguir entre el número de personas que puede entrar en un determinado espacio y lo que establece la legislación. El cálculo del aforo está regulado por el Código Técnico de la Edificación (CTE) y varía según el uso del establecimiento.

La limitación de usuarios en un determinado local está justificada para garantizar su seguridad en caso de incendio, de tal forma que sea posible evacuar a los ocupantes minimizando los riesgos. Además de este motivo, en la actualidad, la disminución del aforo responde básicamente a reducir el número de contagios por COVID-19.

Teniendo esto en cuenta, para calcular el aforo de un bar o restaurante se debe considerar lo siguiente:

  • El primer paso es calcular el número de personas por metro cuadrado de la zona útil del local.
  • Esta división se debe realizar de acuerdo a lo que establece el reglamento en cuanto a tipo de actividad y uso. En función de los distintos usos que tenga un establecimiento, la ocupación permitida varía.

Tomando como ejemplo que en la nueva situación del COVID-19 se debe respetar una distancia mínima de 2 metros entre personas, los bares y restaurantes tienen que adoptar las medidas organizativas necesarias para garantizar este espacio.

Por lo tanto, esto significa que cada usuario necesita 4 metros cuadrados. Si se divide la superficie útil del local entre 4, se obtiene el aforo máximo que se debe respetar.

Otras medidas más allá de la limitación de aforo

Además del cálculo del aforo que se permite en cada fase de la desescalada, el sector de la restauración prepara otra serie de medidas en su reapertura para ofrecer la máxima seguridad a los usuarios. Entre ellas se encuentran medir la temperatura tanto a los empleados como a los clientes, instalar mamparas para dividir las mesas o ampliar el espacio dentro de las posibilidades.

En otros países del mundo donde se ha empezado a recuperar la actividad con anterioridad, este tipo de decisiones han dado buenos resultados. Por ello, desde el punto de vista del cliente, es recomendable acudir a aquellos establecimientos que garanticen una mayor seguridad y que tengan en un lugar visible la correspondiente licencia con el aforo permitido.