El Real Decreto-ley 11/2020, de 31 de marzo, por el que se adoptan medidas urgentes complementarias en el ámbito social y económico para hacer frente al COVID-19 establece una serie de ayudas al inquilino. En concreto, se trata de una moratoria en el pago de las rentas para aquellos arrendatarios que se encuentren en una situación de vulnerabilidad económica como consecuencia del coronavirus.

Según el artículo 4 de dicha norma, la persona arrendataria de un contrato de vivienda habitual puede solicitar la aplicación automática del aplazamiento de la deuda arrendaticia en algunos casos concretos.

Esto hace referencia a cuando el arrendador es una empresa o entidad pública de vivienda o en el supuesto de grandes tenedores.

¿Qué es un gran tenedor?

Tal como establece el Real Decreto-ley 11/2020, un gran tenedor es una persona física o jurídica que sea titular de más de 10 inmuebles urbanos, sin contar los garajes y trasteros, o bien que posea una superficie construida de más de 1.500 metros cuadrados.

Por otro lado, bajo este concepto también se encuentran las entidades financieras y sus filiales inmobiliarias, los fondos de inversión, las entidades de gestión de activos, etc.

Por lo tanto, los inquilinos de este tipo de caseros tienen la posibilidad de solicitar el aplazamiento temporal y extraordinario en el pago de la renta. No obstante, esta ayuda al alquiler por el coronavirus solo aplica si dicha moratoria no se hubiera ya conseguido por acuerdo entre las partes.

Si el casero es un gran tenedor, el aplazamiento en el pago de la renta arrendaticia se efectúa durante el tiempo que dure el estado de alarma y los siguientes periodos, hasta un máximo de 4 meses. El arrendatario no tendrá ningún tipo de penalización en la devolución de las cantidades aplazadas, cuyas cuotas se fraccionarán durante al menos 3 años.

Junto a esta opción, los inquilinos también tienen la opción de solicitar a su arrendador que sea un gran tenedor una reducción del 50% de la renta. Esta rebaja se puede hacer efectiva durante la vigencia del estado de alarma y el tiempo posterior, hasta un máximo de 4 meses igualmente.

¿Cómo saber si el casero es un gran tenedor?

Para beneficiarse de estas ayudas al alquiler durante el coronavirus, es imprescindible que el arrendatario cumpla con las condiciones que definen la situación de vulnerabilidad económica. Además, es necesario que averigüe si el arrendador tiene la condición de gran tenedor.

Para ello, la vía más rápida es solicitar una nota simple en el Registro de la Propiedad. En este organismo se recoge la información sobre cuántas viviendas posee una persona, pero sin hacer referencia a su uso (alquiler o residencia habitual).

En un golpe de suerte, es posible que, al solicitar esta información en el registro, esté inscrito el contrato de arrendamiento de cada inmueble.

Otra opción para saber si el arrendador es un gran tenedor consiste en recurrir a este tipo de servicios específicos online. Antes de ello, es aconsejable verificar que se trata de una página segura y valorar el coste que tiene obtener estos datos, ya que, en la mayoría de las ocasiones, las tarifas suelen ser altas.

Si a través de las averiguaciones, se descubre que el casero es un pequeño propietario, las ayudas al inquilino pasan por el acuerdo al que puedan llegar las dos partes. Dentro de los márgenes de la legalidad, el arrendatario puede pedir una suspensión o un fraccionamiento de las rentas del alquiler.