Según una encuesta realizada por el Banco de España en colaboración con la CNMV la práctica de guardar el dinero debajo del colchón está muy extendida en nuestro país. Los españoles deciden apartarse de los bancos para custodiar sus ahorros, las causas de este fenómeno pueden ser muy variables, pero el caso es que un porcentaje nada desdeñable prefiere guardar su dinero en casa.

Informe sobre los hábitos y la previsión económica

La encuesta realizada por el Banco de España y la CNMV, analiza los hábitos y la previsión económica de los ciudadanos, tomando como foco las inversiones que realizaban. Los datos recogidos se remontan a finales de 2016 y principios de 2017, aunque los resultados han sido revelados por estos organismos recientemente.

En el informe no se identifican las causas que pueden llevar a estas personas a mantener sus ahorros fuera del alcancen bancario, pero las opciones pueden ser varias. Es posible que esos ingresos hayan sido obtenidos de manera irregular y por este motivo no quieran declararlos. También puede tratarse de una costumbre mantenida a lo largo de los años o el temor a perder sus ahorros. Por otro lado, muchos pequeños ahorradores no se ven atraídos por la rentabilidad que ofrecen los bancos que cada vez es más baja y en la actualidad se sitúa en un 0,07 por ciento, algo que no les compensa a la hora de depositar sus ahorros a una entidad bancaria.

Guardar el dinero debajo del colchón

Según los datos revelados reflejados en la página 45 de la Encuesta de Competencias Financieras, el 38 por ciento de los españoles guarda su dinero en efectivo en casa. Es un fenómeno que se da por igual en todo el territorio aunque tiene más prevalencia en lugares como las Islas Baleares o Andalucía, donde el 50 por ciento de las personas que ahorran prefieren hacerlo en metálico. En el otro lado, se sitúan Aragón, Cataluña, Navarra y La Rioja, donde estos ahorradores tan solo representan por debajo del 30 por ciento.

Caja metálica cerrada con una llave con billetes y monedas a su alrededor

Al igual que esta práctica es habitual en todas las Comunidades Autónomas, también lo es en todos los grupos de edad analizados (mirar en la página 44 de la encuesta de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y del banco de España). Si bien es cierto, los jóvenes entre 18 y 34 años son los que más ahorran, lo hace el 77 por ciento, frente al 61 por ciento de la media española; tan solo un 11 por ciento dispone de una cuenta de ahorro. Si nos fijamos en los productos financieros, la cifra desciende todavía más, en estos casos, los ahorradores jóvenes que invierten su dinero en planes de pensiones, en compra de acciones en bolsa y en la participación en planes de inversión de renta fija apenas se sitúan en el 2 por ciento.

Hogares con ahorro negativo

Dentro de los grupos sociales analizados, la de guardar el dinero debajo de colchón es una práctica muy extendida entre los parados. De este sector, el 53 por ciento de los encuestados había decidido no confiar sus ahorros a una entidad bancaria.

Además de estos datos, el estudio sobre los hábitos y la previsión económica de los ciudadanos a través de sus inversiones indicaba que el 28 por ciento de las familias españolas se encontraban en situación en la que no son capaces de ahorrar. Estas personas viven en hogares cuyos gastos han sido superiores a sus ingresos durante el periodo analizado.

Dentro de estos hogares con una situación de ahorro negativo, se encuentra más acusado en las personas con bajo nivel educativo, representado por un 35 por ciento del total y entre aquellos ciudadanos que viven con ganancias anuales brutas de menos de 14.500 euros llegan a representar el 44 por ciento. Para estos individuos es mucho más complicado ahorrar y por ello, en muchas ocasiones no pueden hacer frente a los gastos que se les plantean. Lo podéis comprobar en la página 46 de la encuesta además de más datos financieros de importante interés incluido a nivel mundial.