3 Min de lectura | Claves para entender cómo la educación financiera es clave para que los niños empiecen a tener una base sólida con la que puedan gestionar su economía

La educación financiera es clave para la salud financiera de la sociedad, empezando por el fomento del ahorro y pasando por otros temas que hoy en día están muy calientes, como por ejemplo el acceso a cualquier producto financiero. Precisamente una queja popular en estos tiempos de crisis alega directamente a la falta de preparación ante un producto más o menos complicado, como podrían ser créditos, seguros o las infames «preferentes».

Una mínima educación financiera es deseable para que todos estemos preparados para preguntar, leer y entender lo que se nos pueda ofrecer en una entidad bancaria, de hecho cuanto más informados estemos, mejores decisiones tomaremos con respecto a nuestra economía. Esto es tan básico que se ha promovido una acción de educación financiera para niños que está apoyada por la CNMV.

¿Por qué educar a los niños en finanzas?

La respuesta puede caer en la obviedad, pero es evidente que los niños son los futuros compradores, empresarios y trabajadores, con lo cual si empezamos a educarlos cuanto antes, mayores serán los beneficios de esa educación. Hace pocos días saltó la noticia de que a la mayoría de los niños y adolescentes españoles se les daba una paga semanal a cambio de nada. Esto puede tener muchas lecturas y de hecho puede no ser muy representativo, pero llama la atención sobre un problema conocido: el valor que los niños le dan al dinero que reciben.

Siempre van a escucharse voces que digan que los niños y jóvenes de hoy en día merecen disfrutar de las ventajas de no tener necesidades (pero eso es muy discutible, lo de no tener necesidades me refiero), pero a nadie se le escapa que el dinero no se gana a cambio de nada: nadie lo hace. Un niño acostumbrado a no dar nada a cambio de un dinero será un niño que no de valor a ese dinero, y tampoco dará valor a una educación financiera que no tendrá cuando la necesite.

Cosas tan básicas como llevar la economía doméstica, cómo hacer un presupuesto y cómo utilizar con seguridad la banca online son misterios para algunas personas (sobre todo la banca online o el pago a través de tarjetas de crédito), y eso también implica no tener claro cómo gestionar y practicar el ahorro. Podemos seguir con la cadena de deducciones para concluir que una persona que no sepa o no tenga claro cómo ahorrar, posiblemente será reticente a contratar un plan de pensiones.

Cuanto más se invierta ahora en la educación financiera, mejor. Cada generación a partir de esta tendrá cada vez una conciencia mayor sobre la importancia del ahorro, de la gestión de los presupuestos domésticos, de la importancia de entender los productos financieros que contratamos, y por supuesto, cada generación afrontará de manera natural el ahorro como una herramienta básica para el bienestar.

Lo que debes saber…

  • La educación financiera nos ayuda a elevar nuestro conocimiento de los productos financieros.
  • Esto nos ayuda a tomar decisiones más consistentes a la hora de relacionarse con el sector financiero: créditos, planes de pensiones, seguros.
  • Para los niños, es fundamental que se les estimule el interés por tomar conciencia de los aspectos económicos y financieros.

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