3 Min de lectura | NOF (Necesidades Operativas de Fondos) es un concepto muy importante en el mundo de las finanzas, en concreto en el ámbito empresarial. Aunque a menudo se tiende a confundir con el fondo de maniobra, a continuación, explicamos en qué consiste y cómo se calcula.

En todas las empresas, independientemente de su tamaño, las Necesidades Operativas de Fondos (NOF) juegan un papel fundamental. A grandes rasgos, este concepto está relacionado con la liquidez y la solvencia que tiene una compañía a corto plazo. Se refiere a la capacidad para contar con los recursos que permiten desarrollar la actividad y, al mismo tiempo, hacer frente a los pagos.

¿Qué son las NOF?

Las Necesidades Operativas de Fondos (NOF) también se conocen como inversión neta en circulante o fondo de maniobra operativo. Se trata de un indicador que refleja el dinero en efectivo y los activos de liquidez inmediata que una empresa necesita para desarrollar su actividad de negocio, es decir, los activos circulantes precisos para conseguir un normal desarrollo.

Estas necesidades están estrechamente relacionadas con el ciclo de producción y son el resultado de la siguiente fórmula:

NOF = existencias + cuentas pendientes de cobrar + tesorería operativa (cantidad mínima que se necesita en el día a día de la empresa) – pasivo espontáneo (cuentas pendientes de pagar que no tienen carácter financiero, como el pago a proveedores o a Hacienda).

¿Para qué sirven las Necesidades Operativas de Fondos?

La cifra que resulta del anterior cálculo hace referencia a la cuantía que una empresa necesita para cubrir el ciclo de producción. Dentro de este proceso es necesario:

  • Pagar las materias primas a los proveedores.
  • Llevar a cabo la fabricación de los productos.
  • Asumir el almacenaje de la mercancía.
  • Subsistir durante el tiempo que se produce la venta y el cobro a los clientes.

Por lo tanto, el objetivo de las NOF es garantizar cierto margen de maniobra que permita fabricar y vender sin que se vea comprometido el desarrollo normal de la actividad durante el periodo de tiempo que transcurre entre la adquisición de la materia prima hasta que se recibe el dinero por parte de los clientes. En este sentido, es importante hacer una previsión que tenga en cuenta las posibles contingencias del mercado para operar con la máxima seguridad.

¿Qué relación existe entre las NOF y el fondo de maniobra?

A diferencia de las NOF que es un concepto relacionado con el activo, el fondo de maniobra está ligado al pasivo. Este último hace referencia a la parte de activo circulante que una empresa decide financiar con recursos permanentes. Al igual que las Necesidades Operativas de Fondos, también es un indicador que mide la capacidad para seguir con la actividad normal a corto plazo.

Se establecen las siguientes relaciones entre las NOF y el fondo de maniobra, asimismo conocido como capital circulante o fondo de rotación:

  • Cuando el fondo de maniobra es superior que las NOF, la empresa se encuentra en una situación óptima, ya que puede cubrir las necesidades operativas con su circulante.
  • Si el fondo de maniobra es menor que las NOF, la compañía presenta problemas para pagar, por lo que es necesario recurrir a la financiación externa.

La gestión más adecuada de las NOF varía según el tipo de negocio, aunque es importante que el objetivo sea siempre reducir la cantidad destinada a la inversión. Para ello, se recomienda contar con un número limitado de productos en stock, minimizar las deudas que los clientes tienen con la empresa o incrementar los plazos de pago a los proveedores.

En definitiva, es crucial tener en cuenta las NOF y el fondo de maniobra en la planificación financiera para conseguir que la empresa funcione correctamente. Si la actividad diaria es correcta, es posible destinar una parte de los ingresos a un Plan de Pensiones MAPFRE con el que se puede ahorrar cómodamente para la jubilación.

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