A pesar de que la mayoría de los contribuyentes recibe una respuesta rápida por parte de la Agencia Tributaria, siempre quedan aquellos que sufren retrasos en la devolución del IRPF. No hay que alarmarse, porque a veces se están haciendo comprobaciones de oficio y porque a veces se toman más tiempo que otras en reintegrarnos su deuda. Pero también puede haber motivos que justifiquen el retraso.

¿Por qué la Agencia Tributaria no me ha pagado aún?

Para conocer qué es lo que están impidiendo tu devolución, lo mejor es que entres en la página Web de la Agencia Tributaria para comprobar en qué estado se encuentra tu declaración. Debes tener en cuenta que el plazo de devolución finaliza el 31 de diciembre, por lo que hasta esa fecha podrías recibir tu dinero.

En el caso de que se supere esta fecha, el contribuyente tiene derecho a que se le apliquen los intereses por demora que está estipulados en un 3,75 por ciento de la devolución que tenga derecho a percibir. Generalmente, antes de llegar a este punto el contribuyente será avisado por la Agencia Tributaria del motivo por el que se ha producido el retraso. Las causas más comunes por las que se puede producir una demora en la devolución se deben a:

  • Cambio de la situación personal: es posible que el pasado año, el contribuyente estuviese casado y este año hubiese un divorcio, haya tenido un hijo, pueden haber aumentado las personas mayores a su cargo o alguna de ellas haber fallecido…etc. Es muy importante revisar todos los datos y comprobar que son correctos.
  • Errores por deducciones: deducciones por hijos, pérdidas o ganancias en la compra venta de inmuebles, recibir una herencia y que el fisco haya detectado que se han aplicado incorrectamente.
  • Errores aritméticos: se trata de errores de cálculo, estos por lo general no suelen estar hechos a mala fe y se deben a un fallo humano al introducir los datos o al realizar una suma, por ejemplo. Si el contribuyente no se ha dado cuenta y Hacienda detecta el error, se pondrá en contacto con él mediante un «Requerimiento de datos » o una «Propuesta de liquidación provisional» para poder comprobar los datos y subsanar los errores.

Para comprobar el estado de la declaración la mejor opción es acceder al servicio Web de la Agencia Tributaria y comprobar en el estado que se encuentra. Si visualizas que tu declaración se muestra como «tramitada» recibirás el ingreso en tu cuenta en unos días.

Si por el contrario, aparece el mensaje «su declaración presenta incidencias que deben ser contrastadas» podrás acceder a tus datos y comprobar cuáles de ellos no son correctos. En este caso podrás modificarlos y solicitar la devolución de nuevo. Para ello, debes comprobar si la declaración se encuentra en el sistema «Verifica» y ver si existe algún fallo que pueda rectificarse y, de este modo, agilizar el trámite y la devolución.

Por último si Hacienda detecta otros errores se pondrá en contacto con el contribuyente para indicárselo. Debes tener en cuenta que la Agencia Tributaria puede tener discrepancias en cuanto a una devolución y que puede retenerla e incluso cancelarla si considera que el contribuyente no tiene derecho a ella.

¿Es normal el retraso en las devoluciones IRPF?

    La Agencia tributaria inicia las devoluciones pocos días después de que empiece la campaña, pero tiene hasta fin de año para hacerlo y depende de cuando entregáramos la declaración o de su complejidad puede apurarse más o menos. En cualquier caso, aunque no es lo común, no ha de considerarse nada muy anómalo que tarden en devolvernos el IRPF.

    Para evitar problemas mayores y tener tu devolución IRPF lo antes posible, de todos modos, es muy importante que a la hora de realizar la declaración de la renta se comprueben todos los datos para cerciorarse que todas las deducciones indicadas son las correctas. Y no debes olvidar introducir aquellas que han cambiado con respecto a años anteriores y los importes de colegios profesionales, ONG o tu Plan de Pensiones MAPFRE.