3 Min de lectura | Un cheque es un documento que funciona como medio de pago, el cual se regula en la Ley Cambiaria y del Cheque. Este título contable puede ser de diferentes tipos y en el mismo intervienen distintas figuras. A continuación, explicamos sus puntos más importantes.

Un cheque es un documento al que se le otorga valor y se utiliza como medio de pago. Para ello, es necesario que una persona autorice a otra o a una empresa para retirar una determinada cantidad de una entidad financiera. Así, el beneficiario puede disponer del importe sin necesidad de ser el titular de la cuenta bancaria donde se encuentra depositado el dinero.

¿Qué figuras intervienen en un cheque?

Los sujetos que deben aparecer en un cheque son los siguientes:

  • Librador: es la persona o la empresa deudora que autoriza y firma el cheque.
  • Librado: es la entidad bancaria que se encarga de pagar el dinero.
  • Tenedor o beneficiario: es el usuario o la empresa que tiene derecho a cobrar el cheque.

Beneficiario según el tipo de cheque

La persona, física o jurídica, que puede cobrar un cheque varía según la modalidad:

  • Cheque al portador: esto significa que cualquier usuario que posea un documento contable de este tipo puede cobrar el dinero que se especifique. En caso de pérdida, si otra persona se reembolsa el importe, no es posible realizar ninguna reclamación.
  • Cheque nominativo: en este caso, se especifica de forma concreta el nombre de la persona o empresa que puede recibir el dinero.
  • Cheque a la orden: en este tipo de cheque se permite el endoso, es decir, cuando el beneficiario autoriza a un tercero para que perciba el importe. Para ello, es necesario que en el documento figure el nombre de la otra persona y la firma del tenedor principal.
  • Cheque cruzado: es aquel en el que se dibujan dos líneas diagonales de forma paralela en la parte de atrás. De este modo, solo puede cobrar el cheque una persona o empresa que tenga abierta una cuenta en una determinada entidad bancaria, ya que se excluye la posibilidad de percibir el dinero en efectivo.

Consejos para pagar con un cheque

Para evitar problemas futuros, quienes utilicen un cheque para saldar sus obligaciones deben tener en cuenta algunos aspectos:

  • El cheque no se debe completar y firmar hasta el mismo momento en que se vaya a entregar al acreedor.
  • El importe siempre se debe especificar en números y en letras. De este modo, se evitan confusiones en la cuantía exacta.
  • Para asegurarse de que el beneficiario puede disponer del dinero, lo más conveniente es emitir un cheque nominativo que se abone en cuenta.
  • Antes de extender uno de estos documentos, es fundamental verificar que se tienen los fondos suficientes en la entidad bancaria.

¿Qué pasa si se cobra indebidamente un cheque?

Como hemos visto, en la mayoría de los tipos de cheques no es posible proceder al cobro indebido del mismo, salvo en la modalidad al portador. En este último caso, cualquier persona puede embolsarse el dinero, independientemente de que sea el beneficiario real o no.

Por norma general, para cobrar el cheque es preciso identificarse adecuadamente, aunque además de ello, es conveniente fijarse en algunos puntos:

  • Es importante revisar que el cheque incluye todos los elementos esenciales que exige la ley.
  • Para evitar tener que pagar comisiones, siempre se debe acudir a la sucursal que figura como librado en el documento.
  • En caso de que no sea posible cobrar la cantidad, el beneficiario puede acudir a la vía judicial civil o penal. En el primer caso, es posible iniciar un procedimiento cambiario para reclamar el dinero y, en el segundo, se puede denunciar al deudor por un posible delito de estafa.

En el supuesto de que surja algún problema relacionado con un cheque, los Seguros de Hogar MAPFRE ofrecen una cobertura de defensa jurídica. Este servicio abarca las reclamaciones de daños y perjuicios sufridos por el asegurado que se deriven de un hecho, ya sea contractual o no.