4 minutos | La Seguridad Social establece cuatro tipos de bajas médicas por incapacidad temporal en función de su duración. La incapacidad permanente, como su propio nombre indica, es indefinida. Además, las causas de la baja se dividen entre enfermedad común, enfermedad de trabajo, accidente o accidente laboral.

Las bajas médicas por incapacidad temporal pueden clasificarse por su duración o por su naturaleza. A continuación, explicamos la forma correcta de identificar cada situación y la información más relevante sobre los partes de baja laboral.

Clasificación de la baja por su duración

La Seguridad Social divide las bajas por incapacidad temporal en cuatro categorías en función de su duración: muy corta, corta, media o larga.

Baja muy corta

Esta baja médica tiene una duración de menos de cinco días naturales y el médico emite el parte de baja y el de alta a la vez. El empleado no tiene la obligación, por tanto, de ir a recoger el segundo parte al cabo de una semana.

Baja corta

Este tipo de bajas tienen una duración de entre cinco y 30 días naturales. El trabajador deberá recoger el primer parte de confirmación a los siete días, y los siguientes, cada dos semanas.

Baja media

Son bajas médicas de duración media aquellas que oscilan entre los 31 y los 60 días naturales. Igual que en el caso de las bajas cortas, el primer parte de confirmación se recoge a los siete días, mientras que los siguientes se recogen cada 28 días.

Baja larga

Cualquier baja que supere los 61 días naturales se considera de larga duración. La renovación del primer parte se produce a los 14 días naturales, mientras que los siguientes se gestionan cada 35 días.

Clasificación de la baja por su naturaleza

Además de la duración, existe un criterio de causalidad para clasificar las bajas médicas por incapacidad temporal. Los tipos de bajas por origen son los siguientes:

Enfermedad común

Forma parte, junto a las bajas de maternidad y de paternidad, del grupo de contingencias comunes. Esta baja debe ser certificada por un profesional sanitario, un doctor o un médico, que precise el motivo de la misma y el tiempo de recuperación previsto.

No puede superar los 365 días naturales (un año natural), con una posible extensión de 180 días si el profesional sanitario lo considera. Si supera el año natural, en términos generales, el trabajador entrará en la categoría de incapacidad permanente.

El reparto del coste de la baja queda de la siguiente manera:

  • Los tres primeros días, por cuenta del trabajador.
  • Del cuarto al 15, el sueldo lo asume la empresa, que paga el 60 por ciento de la base de cotización del mes previo.
  • Si la baja se sitúa entre 16 y 21 días, la Seguridad Social o la Mutua asumen el salario del trabajador (60 por ciento de la base de cotización).
  • Más allá de 21 días, el porcentaje de la base de cotización se eleva hasta el 75 por ciento y lo asume la Mutua o la Seguridad Social.
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Contingencias profesionales

Estas bajas se producen por motivos, acciones o consecuencias de la actividad laboral. Son los siguientes:

  • Accidente laboral. El trabajador sufre un accidente durante el ejercicio de su actividad o durante el desplazamiento al lugar de trabajo. La empresa asume el 75 por ciento de la base reguladora el primer día, mientras que, a partir del segundo día de baja, la responsabilidad corre a cargo de la Mutua o de la Seguridad Social.
  • Enfermedad profesional. Esta baja se produce como consecuencia de tareas profesionales o factores asociados a estas que afectan a la salud de un trabajador. Debe estar certificada por un especialista.

Requisitos para acceder a la baja

Para poder acceder, gestionar y cobrar la baja laboral, el trabajador debe:

  • Estar dado de alta o afiliado a la Seguridad Social.
  • Haber cotizado un mínimo de 180 días en los últimos cinco años, en el caso de enfermedad común. Para contingencias profesionales, no es necesario este periodo.
  • Certificado médico de la causa que justifica la baja.
  • Partes de confirmación, realizados y solicitados cada plazo anteriormente señalado, que justifiquen el mantenimiento de la baja.
  • En caso de recibir el alta médica, reincorporarse a su puesto de trabajo en las próximas 24 horas.

Estas son las claves para gestionar las bajas laborales con la Seguridad Social. No obstante, para mayor seguridad, resulta conveniente contar con un seguro como los que ofrece MAPFRE.

 

Borja Carrascosa Nogales

Consultor y MBA por IE Business School

Colaborador MAPFRE