Uno de los temas que preocupa a las empresas españolas es el de la digitalización. Saber adaptarse a los cambios y sacar el máximo potencial a las nuevas tecnologías son claves a la hora de lograr el éxito en un entorno cada vez más digital, algo que saben muy bien las grandes empresas, convertidas ya en parte activa del proceso de digitalización. Sin embargo, la digitalización de las pymes en España sigue siendo una tarea pendiente.

Por ello, la Cámara de Comercio de España ha lanzado la estrategia España empresa digital con la que se pretende ayudar, a través de documentos, consejos y herramientas, a las pequeñas y medianas empresas a mejorar su negocio y contribuir más al PIB.

Digitalización de las pymes y su relación con el PIB

No cabe duda de que la transformación digital de las pymes está relacionada con el crecimiento. El último informe sobre Madurez Digital realizado por Minsait -una unidad de negocio de Indra que ofrece soluciones de tecnología y consultoría en el entorno digital- revela que, desde 2015, la digitalización ha aumentado en un 30 por ciento el crecimiento de la economía española. Este año (2015) supone un punto de inflexión en la transformación digital de nuestro país, ya que desde 1996, la digitalización había generado el 5,7 del PIB, en términos absolutos.

En el futuro, la digitalización podría tener un impacto muy positivo, con un incremento adicional del PIB de entre un 1,8 y un 2,3 por ciento anual, hasta 2025.

Mayor efectividad y eficiencia

Ordenador con una mano sujetando la bola del mundo en la pantalla

Sin embargo, muchas pymes siguen viendo la digitalización como un riesgo. Tanto es así que, en nuestro país, el porcentaje de microempresas con página web no llega al 30 por ciento, y las que tienen actividad en redes sociales suponen tan solo el 27 por ciento.

Una realidad que choca de lleno con los hábitos de los usuarios: el 90 por ciento de los españoles usa Internet de forma diaria, y el 30 por ciento consulta las opiniones de otros usuarios sobre un determinado producto o servicio antes de comprarlo. Además, el 87 por ciento usa cada día las redes sociales y el 81 sigue, a través de ellas, las marcas que les gustan.

Por tanto, la digitalización, lejos de ser un riesgo para las pymes, es una oportunidad para crecer e incluso internacionalizarse. Es más, según el presidente de la Cámara de Comercio José Luis Bonet, la digitalización no es una opción, sino que es el requisito indispensable para la supervivencia de las empresas. Además, aumenta su productividad y eficiencia, lo que hace que el retorno de sus inversiones sea mayor y, como consecuencia, contribuya al desarrollo económico del país. María Jesús Almazor, consejera delegada de Telefónica, asegura que, en 2020, “tendremos una subida directa en el PIB derivada del impulso de la economía digital por parte de las pequeñas y medianas empresas”.

Vínculo con el cliente digital

La hiperconectividad es un concepto relevante en la nueva economía digital, ya que permite recabar datos de los individuos. De ahí la importancia de conocer el nuevo modelo de “cliente digital”, cuyo conocimiento digital es superior al de muchas empresas, que busca cubrir sus necesidades a través de Internet basándose en la experiencia. No se trata de un comprador pasivo, por lo que las empresas deben aprender a crear un vínculo de confianza con él.