Un ascenso en el trabajo siempre es una buena noticia, implica que te han elegido por encima de otros candidatos por tus aptitudes y que eres el más idóneo para realizar la nueva misión que se te ha encomendado. Además normalmente este nuevo puesto suele ir acompañado de un aumento de salario y una mejora en las condiciones laborales con respecto al puesto anterior. A pesar de ello y de las ventajas que representa para un trabajador ser ascendido, muchos pueden sentirse inseguros al no tener dotes de liderazgo o inseguridades a la hora de asumir los nuevos roles. Si recientemente se te ha notificado un ascenso, seguro que quieres conocer cuáles son los errores más comunes de los jefes en cualquier organización.

Llevar el mando  de una compañía o un grupo de trabajo  no es sencillo, estás trabajando con personas que tienen sus vidas y sus motivaciones por lo que debes hacer un esfuerzo en conocerles a fondo y saber ser un buen líder, algo que muchas veces no es sencillo. A la hora de asumir un nuevo rol es posible que sientas inseguridades sobre cómo afrontar las nuevas tareas o cómo tomar ciertas decisiones que pueden ser muy impopulares para el resto de tus compañeros.

En muchas ocasiones los trabajadores valoran negativamente a sus jefes porque encuentran que estos cometen errores que les convierten en malos líderes. Estos deben ser tenidos en cuenta con el objetivo de mejorar y saber por qué sus empleados les valoran de esta forma tan negativa.

El principal problema de un mal jefe, es que sea un mal líder para sus empleados, esto además de desmotivarles y hacer que pierdan el interés por su trabajo y por los objetivos de la compañía, hace que la empresa no crezca como debería y suponga grandes costes anuales para el negocio. Un jefe debe ser un gran líder y un buen gestor para poder lograr los objetivos planteados de la forma más eficiente posible.

En algunas empresas, se realizan de manera anual o semestral encuestas a los trabajadores para conocer su nivel de satisfacción con la misma y con el objetivo de que valoren a sus jefes y compañeros para mejorar así el ambiente de trabajo. Existen distintos modelos, pero en ellos se suele preguntar sobre la capacidad de organización y comunicación del responsable inmediatamente superior en el puesto de trabajo o sobre los jefes de otros departamentos para poder obtener una visión global.

Los errores más comunes de los jefes con sus empleados

De dichas encuestas se desprenden muchos errores comunes percibidos por los trabajadores de las compañías. El tipo de errores variará de unos sectores a otros, pero los más comunes tienen que ver con la falta de liderazgo y carisma de la persona al mando.

Desmotivación

Para poder conseguir un equipo motivado, el jefe debe ser el primero en asumir esta motivación. Debe sentir pasión por lo que está haciendo e ilusión por conseguir los objetivos planteados con su equipo. Los miembros del equipo de trabajo deben estar motivados a la hora de desempeñar sus tareas y poder alcanzar el éxito. Si como respuesta de su responsable tan solo reciben desmotivación o indiferencia es posible que los malos comentarios y el descontento de los trabajadores vaya más allá del ámbito laboral. Es decir, si un grupo de trabajadores no se encuentra motivado a causa de su jefe y realiza comentarios negativos sobre él, estos pueden llegar a los oídos de sus competidores o de sus clientes y hacer que no quieran trabajar con la compañía.

Para que los empleados estén motivados y tengan ilusión por el trabajo que están realizado, el jefe debe convertirse para ellos en un modelo a seguir y debe ser capaz de transmitirles su entusiasmo y sus ganas de conseguir los objetivos planteados para la empresa.

Otro error que molesta mucho a los empleados es que su jefe no se esfuerce por conocerles. Muchos no conocen el nombre de las personas con las que trabajan diariamente y mucho menos están al tanto de las motivaciones que esta puede tener.

Perfil bajo

Hombre mayor gritando a otro hombre más joven

Derivado de las bajas dotes de liderazgo un error muy común es el de no tener capacidad para influir en otro jefe de su mismo nivel. Los trabajadores, son capaces de sentir esa debilidad al ver que su departamento es el más castigado de todos y pueden sentirse infravalorados al ver que su jefe no sabe defender sus derechos.

Incapacidad para delegar

Muchos jefes quieren demostrar que pueden realizar el trabajo ellos solos, por lo que se niegan a delegar en otras personas. Esto hace que se sobrecarguen y que el trabajo no salga como debería. A la hora de conseguir unos objetivos es necesario que todos, incluso el jefe conozcan sus funciones y no realicen las que están fuera de su alcance.

Desorganización

El jefe es el encargado de elaborar las estrategias y los planes para conseguir los objetivos de la compañía a corto, medio y largo plazo. Debe conocer todos los factores que afectan a la empresa y saber encajarlos para lograr un fin a través de una serie de procedimientos. Para que todo funcione correctamente, el gestor deberá organizar los procedimientos y a los trabajadores de manera que estos conozcan en todo momento las funciones que se les han asignado, las tareas que deben realizar, los elementos y actividades que tienen más prioridad en su día a día y conocer a sus supervisores directos. Esto es muy importante a la hora de poder resolver conflictos o solucionar problemas, el trabajador debe saber en todo momento a quién debe acudir para solventar los inconvenientes que puedan ir surgiendo.

Además de todo esto, debe ser el encargado de fijar los objetivos y darlos a conocer, siempre debe haber comunicación con el resto del equipo para que este conozca hacia dónde va orientado su trabajo, a través de qué estrategias y a través de qué estructuras. Además, un buen jefe, debe realizar un seguimiento del proceso de trabajo con el objetivo de conocer si se cumplen o no los objetivos planteados.