3 Min de lectura | El Real Decreto Ley 28/2020 establece la normativa del teletrabajo o trabajo a distancia. Esta modalidad se ha extendido a un gran número de empresas con el fin de reducir los contactos durante la situación de pandemia del coronavirus. Repasamos cuáles son los puntos clave.

La regulación del teletrabajo era más que necesaria en un contexto donde el desarrollo de la actividad laboral a distancia se ha multiplicado de manera exponencial. El motivo de este cambio de mentalidad en las empresas ha sido la pandemia de la COVID-19, que ha obligado a reducir al máximo el contacto entre personas.

Dado que la nueva situación ha trasladado el puesto habitual de trabajo a la propia vivienda, la entrada en vigor de la nueva normativa sobre teletrabajo regula una serie de aspectos que antes no estaban nada definidos.

Este texto legal pretende dar respuesta a las necesidades que han surgido en este momento excepcional, pero con la intención de convertirse en una norma referente para el futuro.

¿Qué significa teletrabajo en la nueva ley?

El Real Decreto Ley 28/2020 establece una diferenciación entre trabajo a distancia y teletrabajo. El primer concepto se entiende como:

“la forma de organización del trabajo o de realización de la actividad laboral conforme a la cual esta se presta en el domicilio de la persona trabajadora o en el lugar elegido por esta, durante toda su jornada o parte de ella, con carácter regular”.

Por su parte, el teletrabajo es “aquel trabajo a distancia que se lleva a cabo mediante el uso exclusivo o prevalente de medios y sistemas informáticos, telemáticos y de telecomunicación”.

Para aplicar los preceptos de la normativa sobre teletrabajo es preciso que el trabajo a distancia se preste como mínimo durante un 30% de la jornada, tomando como referencia un periodo de 3 meses. Según la duración del contrato de trabajo, el porcentaje varía de manera proporcional.

En el caso de los trabajadores menores y de los contratos en prácticas o para la formación y el aprendizaje, es necesario que al menos el 50% de la jornada sea presencial.

¿Cómo se debe concretar el trabajo a distancia?

En todos los casos, la opción de teletrabajo se debe materializar de manera voluntaria a través de un acuerdo entre el trabajador y el empresario. Es preciso que las condiciones se formalicen por escrito, aunque en cualquier momento se pueden modificar para volver a desempeñar las tareas en el puesto de trabajo habitual.

La empresa está obligada a entregar todos los acuerdos que suscriba a los representantes legales de los trabajadores, quienes también deben firmarlos para dejar constancia. Asimismo, es necesario remitir una copia de estos documentos a la oficina de empleo que corresponda.

No obstante, los empleados a distancia siguen teniendo los mismos derechos y obligaciones que cuando prestaban sus servicios de forma presencial. En este sentido, la normativa hace un especial hincapié en la igualdad de trato y la no discriminación del trabajador que desarrolla su labor desde casa.

Derechos de los trabajadores a distancia

En ningún caso, el acuerdo de teletrabajo entre las partes puede suponer una restricción a los siguientes derechos de los trabajadores:

  • Derecho a la formación.
  • Derecho a la promoción profesional.
  • Derecho a la dotación suficiente y mantenimiento de medios, equipos y herramientas.
  • Derecho a un horario flexible en los términos del acuerdo.
  • Derecho a un registro horario adecuado.
  • Derecho a la prevención de riesgos laborales.
  • Derecho a la intimidad y protección de datos.
  • Derecho a la desconexión digital.
  • Derechos de naturaleza colectiva.

Abono de gastos según la normativa de teletrabajo

Según el artículo 12 del Real Decreto Ley 28/2020:

“el desarrollo del trabajo a distancia deberá ser sufragado o compensado por la empresa, y no podrá suponer la asunción por parte de la persona trabajadora de gastos relacionados con los equipos, herramientas y medios vinculados al desarrollo de su actividad laboral”.

Junto a ello, la normativa de teletrabajo especifica que “los convenios o acuerdos colectivos podrán establecer el mecanismo para la determinación, y compensación o abono de estos gastos”.

La opción del teletrabajo tiene múltiples beneficios, sobre todo a la hora de conciliar vida personal y laboral, o el ahorro de tiempo y dinero que supone trabajar desde casa. En este supuesto, la nueva rutina será más tranquila con un Seguro de Hogar MAPFRE que se encarga de solventar cualquier incidente sin apenas alterar la jornada laboral.

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