Las horas extra son aquellas que exceden el horario de una jornada normal de trabajo. Desde marzo de 2019, las empresas deben registrar los horarios de inicio y fin de las jornadas de cada uno de sus empleados. Esto permite llevar un control, evitar las malas prácticas y agilizar, teóricamente, el pago de las horas extra a los trabajadores.

La empresa no puede obligar al trabajador a trabajar durante un tiempo superior al que establece la jornada laboral ordinaria. Por lo tanto, las horas extra son un tiempo voluntario que el empleado destina a la empresa, que debe pagarlo. Además, éstas tienen límites, definidos y fijados en el artículo 35 del Estatuto de los Trabajadores, que no siempre se cumplen.

Limitaciones normativas

La normativa establece que la jornada ordinaria de trabajo no puede superar las 40 horas semanales, y la duración máxima de cada jornada es de nueve horas. Entre jornada y jornada, deben transcurrir 12 horas.

No obstante, existen actividades en las que estos límites no se aplican, como es el caso de los sectores pesquero o minero.

Existen, además, clasificaciones de las horas extras, que pueden ser:

  • Estructurales: por volúmenes de trabajo anormalmente altos o imprevistos. Sólo son obligatorias si lo dice el convenio colectivo o el contrato. El máximo anual es de 80 horas.
  • De fuerza mayor: por siniestros o daños extraordinarios. El trabajador que no las realice puede ser sancionado. No existe límite anual.

Cálculo de las horas extra

Las empresas pueden compensar las horas extra que dedican sus trabajadores de dos formas: 1. Con horas de descanso equivalentes al tiempo extraordinario dedicado y 2. Con ingreso a través de la nómina, con un recargo del 75% respecto al valor de la hora ordinaria.

Para calcular el segundo punto, utilizaremos un ejemplo. El salario mensual de un trabajador es de 1.950 euros, con una jornada de 40 horas semanales (ocho diarias). Si dividimos el sueldo entre los 30 días del mes, nos da como resultado un sueldo de 65 euros diarios. Si lo dividimos entre las ocho horas de cada jornada, obtenemos el salario por hora, que es de 8,125 euros.

Para obtener el valor de cada hora extra que el trabajador dedica a la empresa, debemos multiplicar el coste por hora por 1,75, que da como resultado 14,22 euros. Es decir, que por cada hora extra que trabaja el empleado, la compañía deberá ingresarle 14,22 euros adicionales en la nómina.

Solicitud y reclamación

Los trabajadores, ante una petición de horas extra por parte de las empresas, pueden elegir hacerlas o no (salvo que sean de fuerza mayor, en cuyo caso están obligados).

La reclamación de la compensación de las horas extra requiere un control minucioso de las mismas. Para reclamarlas, se deberá rellenar una papeleta de conciliación, que es la vía amistosa para que la empresa las abone. En caso de que este procedimiento no sea fructífero, el trabajador deberá demandar a la compañía e ir a juicio.

 

Borja Carrascosa Nogales

Consultor y MBA por IE Business School

Colaborador MAPFRE