Ronda de financiación en una startup

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Ronda de financiación en una startup

Finalizar con éxito una ronda de financiación es una labor lenta que requiere paciencia y minuciosidad. Te contamos en qué consiste, cómo se hace y algunos consejos para obtener los resultados deseados.

Una vez creada una startup, cuando sus fundadores deciden dar un paso adelante en el crecimiento de su negocio, se ven en la necesidad de disponer de más fondos. Entonces llega el momento de iniciar una ronda financiación: el camino que les llevará a captar los recursos económicos que precisan para seguir creciendo a través de inversores que entrarán como nuevos socios al adquirir una parte del capital social de la compañía. Es, en definitiva, una ampliación de capital. Gracias a esto, en los últimos años, muchos emprendedores han podido hacer realidad sus sueños y que sus empresas vieran la luz.

Este proceso resulta beneficioso para la empresa en determinados momentos: introducirse en nuevos mercados, patrocinar el lanzamiento de nuevos productos, posibilitar su expansión, escapar de una situación de riesgo, etc. El motivo por el cual se busca financiación es uno de los factores más importantes que tienen en cuenta los inversores a la hora de seleccionar una startup.

Cómo preparar una ronda de financiación

A pesar de los beneficios que conlleva, entrar en una ronda de financiación es un riesgo que hay que medir cuidadosamente para no salir escaldado. Para ello, hay que prepararse antes de acceder a ella y tener claro algunos conceptos.

Lo primero que hay que saber es que no solo se trata de vender un producto, sino el propio negocio. Los inversores ponen el dinero, pero a cambio obtienen participaciones de la empresa y, por tanto, adquieren también el control de una parte de esta. Ya no está exclusivamente en manos de sus fundadores. Ahora los inversores pueden decidir también.

Tras la primera inversión de los fundadores, familiares o amigos, llega la hora de solicitar a un inversor privado que inyecte dinero en la empresa para que esta pueda crecer. Para ello, es necesario saber venderse, explicar quién eres, lo que has conseguido, los recursos de los que dispones y contar con un equipo comprometido, capaz y experimentado.

¿Qué inversor buscar y en qué momento?

Saber en qué momento y quién debe invertir en el negocio es clave y representa una de las mayores dificultades para el emprendedor.

Algunos expertos recomiendan hacerlo cuando más tarde mejor, es decir, cuando ya se haya constituido y esté en marcha la sociedad, se cuente con un equipo y se han confirmado algunas de las hipótesis fundamentales.

Existen otros expertos que, incluso, aconsejan no acudir nunca a un inversor, porque el hecho de dejar a alguien entrar en una compañía es una cesión de parte de la propiedad y el control.

En cualquier caso, en el mercado existen inversores especializados en todo tipo de sectores y modelos de negocio. Entre las varias opciones que existen, lo ideal es decantarse por la que más se acomode a los intereses de la empresa.

El emprendedor, antes de darse a conocer a los futuros inversores, debe verificar escrupulosamente las necesidades de su empresa y establecer un plan consecuente con ellas como guía de actuación.

Tipos de rondas de financiación

Los motivos por cuales un emprendedor busca capital pueden ser múltiples, y van desde el arranque inicial de la empresa hasta su posterior expansión internacional. Por este motivo, existen diferentes tipos de rondas de financiación que se nombran con las letras del abecedario.

  • Así tenemos la ronda de financiación Serie A: que hace referencia al primer contacto de una startup con inversores externos con mucho capital (business angel) o algún grupo de inversión privado.
  • Ronda de financiación Serie B: se produce cuando la empresa ya es rentable y quiere crecer y expandirse para aumentar sus beneficios.

Y así, sucesivamente, con las demás letras del abecedario, se va denominando cada nueva ronda de financiación.

Antes de empezar una ronda de financiación, conviene estudiar a fondo los problemas o retos a los que se enfrenta la empresa: costo, estado financiero, objetivos de ventas, etc. Además, los permisos legales y también las garantías que pueden solicitar los inversores en la ronda de financiación.

Documentación básica asociada a un proceso de financiación

En la toma de contacto entre emprendedor e inversor, lo habitual es hacer una presentación esquemática del modelo de negocio, que puede estar apoyada por recursos gráficos, con el fin de que los inversores conozcan con claridad qué es y en qué consiste la compañía y solventar las dudas que surjan.

En las siguientes reuniones, se presenta un estudio más detallado y preciso de la empresa donde se explica el presupuesto necesario, el estado de las cuentas, el modelo de negocio, el estudio de mercado, etc. Una documentación exhaustiva de la compañía generará menos dudas y más confianza en los inversores.

Cómo se formaliza

Vista cenital de una mesa con ordenadores y varias personas juntando los puños en el centro

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Si ambas partes muestran interés, la ronda de financiación se puede formalizar de dos maneras: nota convertible o carta de intenciones, que se diferencian en el grado de compromiso de los interesados y en la rapidez en recibir liquidez:

  • La nota convertible es un préstamo mercantil atípico, porque el prestamista no recibe dinero ni intereses, sino acciones de la compañía.
  • La carta de intenciones es la expresión escrita de la intención de un inversor de invertir en la sociedad.

Una vez firmado este documento, se procede a la revisión de los puntos críticos de cumplimiento legal: contratos con clientes, empleados y proveedores, obligaciones fiscales y laborales, etc.

Seguidamente, se negocia el pacto de socios, que regula su relación, la forma de tomar decisiones y el proceso de transmisión de las acciones o participaciones sociales, entre otras. Una vez acordado el contenido del pacto, que puede firmarse en documento público o ante notario, se hará la operación de inversión, en la que habrá acuerdos de la junta general o del consejo de administración.

Como ves, llevar a buen puerto una ronda de financiación es una labor lenta que requiere paciencia y minuciosidad. Para evitar obstáculos en el camino, deja que tu Seguro de Hogar MAPFRE se encargue de los imprevistos que puedan surgir en tu vivienda para que no tengas gastos extras y puedas dedicar toda tu energía a tu startup.

2019-11-04T15:00:34+02:0031 octubre, 2019|

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