///¿Y si un trabajador comete un delito?

¿Y si un trabajador comete un delito?

4 minutos | Cuando un trabajador comete un delito el derecho laboral y el penal se encuentran. Tanto los trabajadores como los empresarios es importante que tengan claro qué determina la ley en cada caso y cuál es la forma adecuada de actuar.

Dada la situación de que un trabajador cometa un delito, hay que empezar por atender a los detalles, pues las posibilidades de actuación de la empresa dependen de ello. La aplicación de derecho laboral y/o penal varía sustancialmente y no siempre el despido es la respuesta que puede o quiere dar la empresa afectada.

El trabajador comete un delito fuera del trabajo

La situación puede ser que el empleado de una empresa cometa un delito fuera de su ámbito de trabajo y no relacionado en ningún punto con su puesto de trabajo. ¿Qué ocurre en este caso?

Situación 1: con sentencia provisional

Aunque la compañía para la que trabaja el supuesto delincuente no tiene necesariamente que enterarse de la comisión del delito, cuando hay una sentencia  provisional que supone el ingreso en prisión, el trabajador no podrá acudir a su puesto de trabajo.

Al no ir a trabajar, el empleado incurre en faltas de asistencia que permiten a la empresa una suspensión de la relación laboral. Sin embargo, si la sentencia provisional no se convierte en firme, el empleado tiene derecho a la reincorporación al puesto de trabajo reservado.

Situación 2: con sentencia firme

En los casos en los que el empleado ya ha sido declarado culpable mediante sentencia penal firme, la empresa si tienen razones para ejecutar un despido procedente: se trata de un escenario de incumplimiento de contrato sancionable por el empresario de acuerdo con la ley vigente.

Situación 3: solo detención

Cuando el empleado solo ha sido detenido y el delito del que se le acusa no tiene incidencia alguna en el ámbito laboral, la empresa no puede despedirle por esa causa. La ley le ampara y confirma que  el mero hecho de la detención no es motivo de despido y por lo tanto, en caso de que la compañía ejecutara el despido sería improcedente como norma general.

Situación 4: detención que afecta a la empresa

Se puede dar la circunstancia de que el trabajador sea detenido por la comisión de un delito ajeno a su trabajo, pero puede ser que esta situación si afecte a la empresa, por ejemplo, a su imagen pública o al ambiente o tensión que se crea entre sus compañeros.

    En el caso de que la empresa vea su imagen afectada por la detención de su empleado hay que recurrir a la jurisprudencia para encontrar sentencias a este respecto. Por ejemplo, la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Madrid estimó que una entidad bancaria podría haber extinguido el contrato del trabajador, de manera procedente, al ser imputado por pertenecer a una trama delictiva organizada que tuvo amplia repercusión en los medios, con la consiguiente imagen negativa para la empresa.

    Sobre las posibles repercusiones en el ambiente de la empresa, también hay que recurrir al archivo de sentencias, aunque hay sentencias en ambos sentidos: algunas que sí entienden causa de despido procedente el daño causado en el clima laboral por la detención de un empleado y otras no. La recomendación en este caso es consultar con un abogado profesional para saber cómo actuar.

    El trabajador comete un delito dentro del trabajo

    Hombre señala la pantalla de un portátil y mira a una mujer a su lado

    Una de las situaciones más repetidas es el caso en el que un empleado comete un robo o hurto en su empresa para este caso se pueden recurrir a varias vías.

    Robo en la empresa, sin denuncia penal, pero con baja voluntaria

    Si la empresa no quiere recurrir a la vía penal, puede ofrecer al asalariado la posibilidad de firmar un documento por la que acepta la baja voluntaria para evitar un procedimiento por la vía penal.

    Hurto en la empresa con despido disciplinario

    La empresa puede usar un despido disciplinario que no implica penar el hecho del robo, sino que se argumenta que el empleado con el hecho cometido ha minado la confianza que la empresa tenía en él: transgresión de la buena fe contractual de manera grave.

    Ofensas entre trabajadores: despido procedente

    En el caso de las ofensas verbales y/o físicas entre trabajadores el derecho laboral y el penal no se interfieren uno sobre otro. Aunque el empleado agresor o empleados sean absueltos en sentencia judicial, el derecho laboral faculta a la empresa para ejecutar un despido voluntario.

    El derecho laboral entiende que este tipo de situaciones suponen una falta de respeto y consideración verbal y maltrato de entidad muy grave, teniendo un carácter claramente ofensivo e intimidatorio.

    Tanto la empresa como un trabajador que comete un delito tienen sus derechos, obligaciones y alternativas según la situación y los detalles concretos de cada caso. Tanto el derecho laboral como el penal cuentan con normativa y jurisprudencia amplia a este respecto que debe consultar con un profesional en cada caso.

    2019-06-11T13:59:36+02:0017 abril, 2019|

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