Que trabajar por cuenta propia no es nada fácil lo sabe todo el mundo, pero ¿saben los autónomos que los obstáculos a los que se enfrentan día a día son más comunes de lo que cabría pensar? Nadie dijo que fuera fácil, pero un gran paso para atajar los problemas es ponerles nombre, así que si eres un autónomo con algún que otro quebradero de cabeza, atiende a estas 5 preocupaciones y comprueba cómo no estás solo.

Mientras muchos sueñan con lanzarse al sueño de emprender su propio negocio, son pocos los que realmente llegan a llevarlo a cabo. De estos pocos que se deciden a embarcarse rumbo al emprendimiento, la mayoría se enfrenta diariamente a dificultades y situaciones que fuerzan el dato de que el 80% de las nuevas empresas cierran antes del primer año.

No obstante, hay veces en las que el éxito o el fracaso depende no tanto de los factores externos en sí, sino de la preparación y la reacción que tenemos a los mismos. En el caso de contar con nuestro propio negocio, es esencial que tengamos bien identificados nuestros obstáculos: aquellas situaciones tanto reales como hipotéticas en un futuro, que pueden suponer una amenaza y ponernos contra las cuerdas como autónomos. Muchos emprendedores se enfrentan a dificultades en su día a día, que son comunes a su condición de trabajadores, y por ello, hoy te resumimos las principales a las que tendrás que hacer cara si te animas a dar el salto o hace tiempo ya que lo hiciste.

Las Administraciones Públicas
Que el Estado, a través de sus administraciones, sea garante de los derechos de los trabajadores, sea cual sea su régimen, y que vele como árbitro en muchas de las contiendas legislativas es una ventaja. Sin embargo, muchos autónomos se quejan de lo redundante que es toda la burocracia a la hora de montar un negocio propio, para lo que hay que presentar una cantidad ingente de papeleo y además hacerlo varias veces en distintos organismos. Pasar por todo este proceso burocrático puede retener a más de uno a la hora de emprender, y también puede llevar a problemas en caso de que falte documentación a los que ya están en marcha.

La financiación
La dificultad de encontrar inversores para un proyecto es uno de los principales obstáculos a los que se enfrenta un autónomo en su día a día. La crisis ha hecho que las pocas partidas destinadas al autoempleo se hayan visto mermadas hasta casi su inexistencia, por lo que un emprendedor muchas veces tiene que poner punto final a su andadura, incluso antes de haber finalizado un proyecto.

La corrupción
Bien conocida es la corrupción a niveles políticos o en las élites económicas, pero menos lo son las acciones con las que muchos empresarios tratan de sortear la ley. No hacer contrato y pagar en negro, o dar de alta a familiares o amigos que en realidad no trabajan para que cobren prestaciones, no es lo normal ni supone un hundimiento del PIB, pero no por ser un fraude menor debe ignorarse, y un solo caso ya tiene peso suficiente para perjudicar al resto de emprendedores que, por el contrario, sí trabajan de manera noble.

La dilatación del pago
Uno de los focos de preocupaciones del autónomo medio es la liquidez con la que cuenten para pagar a distribuidores y proveedores. Los plazos de pago son elevadísimos y un emprendedor puede encontrarse con el imperativo de pagar, en especial con el IVA, por trabajos que aún no ha podido cobrar, teniendo entonces que adelantar un dinero que no siempre se tiene.

La cuota de autónomos
Con la tarifa plana de 50 euros que se instauró hace un tiempo, se ha conseguido que aquellos emprendedores que están empezando no se vean en la tesitura de tener que abonar la cuota regular sin haber empezado a facturar. Pese a esta buena idea, en muchos casos sigue siendo ineficiente, y vuelve a poner de manifiesto la tremenda injusticia de no contar con una cuota que sea proporcional a los ingresos, pagando, así, la misma cantidad una persona con un imperio empresarial que un pequeño autónomo que trabaja a tiempo parcial.

Estos son los principales obstáculos a los que se enfrenta un autónomo en su día a día, aunque, por supuesto, no todo es malo, y muchos son los valientes que se lanzan a la aventura de ser sus propios jefes y llevar a cabo su pasión como profesión. Para ellos, y también para los trabajadores del régimen general, están pensados los Planes de Pensiones MAPFRE, adaptados a la circunstancia de cada persona, que garantizan un retiro seguro y placentero. Infórmate.