3 Min de lectura | Es bastante habitual que, en algún momento, los emprendedores o los responsables de los departamentos financieros necesiten recurrir a alguna fuente de financiación de la empresa. Además de elaborar una estrategia a medida de las necesidades, es importante conocer las opciones que existen para conseguir dinero.

Contar con un manual sobre los distintos tipos de financiación para empresas siempre constituye una gran ayuda, ya que en cualquier momento se puede necesitar una inyección de dinero. En otros supuestos, también es de utilidad si surge la necesidad de buscar otras alternativas o renovar las ya existentes con el objetivo de reducir los costes.

Las fuentes de financiación hacen referencia a las entidades, públicas o privadas, así como a las personas que pueden prestar una cantidad de dinero a una empresa. Entre los principales motivos que obligan a tomar esta decisión se encuentran, por ejemplo, poner en marcha un negocio, pagar deudas pendientes, comprar un local, un vehículo o maquinaria, etc.

FFF (Friends, Family and Fools)

Esta fuente de financiación para una empresa alude a los amigos, la familia y los locos (es decir, las personas que participan en un proyecto económico sin conocer al emprendedor). Recurrir a estos sujetos suele ser lo más habitual cuando se trata de autónomos que no pueden conseguir dinero por otras vías.

Algunas de las ventajas de esta opción son:

  • Dado que se trata de personas allegadas, no suelen pedir ninguna contraprestación a cambio de apoyar con su dinero.
  • A la hora de devolver el capital, no existe demasiada presión en cuanto a los plazos.
  • Es un tipo de financiación que se puede solicitar de un modo muy sencillo, sin necesidad de presentar ninguna documentación.

No obstante, se deben tener en cuenta algunos contras:

  • Lo más común es que la financiación sea limitada, es decir, no se puede obtener una cantidad demasiado alta.
  • El favor puede dar lugar a conflictos entre la familia o los amigos.
  • En el caso del crowfunding, suele ser bastante complicado encontrar personas que estén dispuestas a invertir en un negocio que está empezando.

Subvenciones públicas

Cualquier empresa puede solicitar las subvenciones públicas que estén vigentes, siempre que cumpla con los requisitos establecidos. Por norma general, este tipo de financiación no suele ser muy popular entre los negocios, aunque es interesante tenerlo en cuenta por los beneficios que puede aportar.

Entre las ventajas más importantes destacan:

  • En la mayoría de los casos, no es necesario devolver el capital recibido ni tampoco pagar intereses.
  • En los últimos tiempos, es posible encontrar ayudas públicas dirigidas a jóvenes emprendedores y, sobre todo, al sector tecnológico y de innovación.
  • Existe un amplio catálogo de subvenciones a nivel local, autonómico, nacional y europeo.

Algunos inconvenientes de esta fuente de financiación para empresas son:

  • La solicitud suele ser bastante tediosa en cuanto a presentación de documentación y realización de trámites.
  • En algunos supuestos, las condiciones que se fijan para acceder al capital son bastante restrictivas.
  • La petición suele tardar mucho tiempo en resolverse, por lo que esta alternativa no se puede utilizar para obtener dinero inmediato.

Entidades bancarias

Las entidades bancarias son un recurso esencial como fuente de financiación de las empresas. En la mayoría de las ocasiones resulta la opción más segura y adecuada para conseguir capital. Sin embargo, es conveniente diversificar el riesgo en varios bancos, aunque ello suponga un coste más elevado.

Las ventajas que ofrece este tipo de financiación son:

  • En la actualidad existen multitud de productos de crédito que establecen diferentes condiciones para adaptarse a cada caso.
  • Se trata de una fuente de financiación para empresas muy rápida, ya que es posible disponer del dinero casi en el mismo momento en que se solicita.
  • Las entidades bancarias son sinónimo de seguridad y experiencia en la gestión de capitales.

Entre los inconvenientes es necesario considerar los siguientes:

  • Para acceder a esta fuente de financiación suele ser necesario acreditar una cierta antigüedad como empresa u ofrecer garantías o avales de pago.
  • En todos los productos bancarios se establece un coste que varía según la modalidad, lo que se debe sumar a la devolución de la cantidad solicitada.
  • Los bancos son muy estrictos en cuanto a los requisitos para conceder el dinero y en los plazos de los pagos.

Dado que encontrar la mejor forma de financiar una idea de negocio o una empresa ya consolidada no es una tarea sencilla, conviene contar con un Seguro Multirriesgo Empresarial MAPFRE. Este producto es la mejor solución para proteger el negocio frente a diferentes hechos que pueden ocasionar importantes destrozos.