Tener una vivienda en propiedad conlleva ciertos gastos anuales en concepto de mantenimiento del hogar que no deberíamos obviar. Se estima que cada año, un propietario debe destinar entre un 1% y un 3% del valor actual de la vivienda para su mantenimiento, y a pesar de que mientras es nueva seguro que no nos hace falta, conviene anticiparse e ir reservando igualmente la suma para el momento en que empecemos a necesitar hacer arreglos o sustituciones.

¿No es demasiado pagar la casa, como para además hacer crecer una hucha para financiar los arreglos? Con un mantenimiento adecuado estaremos, en realidad, ahorrando dinero: mantendremos la casa en perfectas condiciones, sin dejar que nada se deteriore demasiado y consiguiendo proteger esa inversión tan importante como lo es el propio hogar.

Principales gastos del mantenimiento de una casa

Hay que diferenciar entre un piso y una casa, porque los gastos de mantenimiento serán diferentes. Si en una casa podemos necesitar tareas de mantenimiento en la fachada o en el tejado, en un piso sería la Comunidad quien se haría cargo, una comunidad que ya pagan todos los propietarios anualmente. Como es lógico, dependerá del tamaño de la comunidad de vecinos y de las características de los inmuebles saber cuáles son los costes de mantenimiento exterior.

En común, las viviendas tienen que tener previsto que o bien la calefacción, o bien el aire acondicionado, en el caso de disponer de ello, se estropee. El mantenimiento de estos aparatos es sencillo:

Mantenimiento de la calefacción

  • Mantener la caldera en perfectas condiciones, muchas compañías tienen un servicio de mantenimiento con revisiones anuales de las que te recomiendo no prescindir.
  • Comprobar que la presión sea la correcta, sobre todo tras el purgado de los radiadores (entre 1,2 o 1,5 bares suele ser lo habitual).
  • Purgar los radiadores: eliminar el exceso de aire en el circuito de calefacción, que hace que se caliente más lentamente la casa (se desaprovecha energía).
  • Mantener una temperatura adecuada en la casa es fundamental para que el sistema dure más. Entre 18 y 22 grados suele ser más que suficiente para tener un ambiente agradable.

Mantenimiento del aire acondicionado

  • Cambiar los filtros y limpiar los ventiladores externos ayuda a que el aire fresco esté más limpio y aumenta a la vez la vida del aparato, y también la calidad del aire que respiraremos.
  • Se puede, en algunos modelos, comprobar los niveles de gas del aparato, que garantizan el frescor.
  • Comprobar cada cierto tiempo que nada bloquee u obstaculice la entrada de aire exterior: que nos aseguremos de que entra aire más que suficiente como para enfriarlo y meterlo en casa.

El gasto en mantenimiento de la casa es, en realidad, una inversión. Nos aseguramos de que los aparatos estén en las mejores condiciones, y también podemos decir lo mismo de todos los elementos del hogar: puertas y ventanas, objetos decorativos o mobiliario, suelos, instalación eléctrica, electrodomésticos,…

Todo lo que invertimos en mantenimiento sirve para evitar costosas facturas por reemplazo o reparación de cualquier elemento que tengamos en el hogar.

Se suele decir que este tipo de mantenimiento es preventivo, ya que minimiza la probabilidad de una avería de importancia. Disponer de un buen seguro de hogar también es fundamental para cerciorarse de que todo lo que poseamos en su interior esté cubierto ante algún imprevisto, así que podemos considerarlo también una inversión en nuestra propia seguridad.

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Lo que debes saber…

  • Una mínima inversión periódica en mantenimiento del hogar y de elementos sensibles como caldera, calefacción y aire acondicionado nos ahorra dinero a largo plazo.
  • Apartar entre un 1% y un 3% del valor actual de la vivienda cada año nos ayudará a afrontar el mantenimiento necesario.
  • Un mantenimiento óptimo de la vivienda ayuda a mantener en alza su valor como inversión.