La vida es una sucesión de ciclos. Una vez que dos personas se conocen y empiezan a crear un hogar de manera conjunta empezarán a plantearse la llegada de los hijos. Cuando estos aparecen la casa se llena de alegría, pero también de más gastos. Los hijos irán creciendo hasta llegar a ser cada vez más independientes y finalmente abandonar el domicilio. Es en este momento cuando surge el llamado síndrome del nido vacío. En ocasiones los padres se sienten más solos ahora que no cuentan con sus retoños en casa y otras veces aprovechan que disponen de más tiempo libre para centrarse más en sus aficiones.

La llegada de los hijos supone un impulso a la felicidad del hogar, pero también un incremento de las facturas. Por lo tanto, cuando, tras años de cuidados, la prole decide emanciparse y crear su propio hogar se produce un importante ahorro. Obviamente el dinero que cuesta criar un hijo varía en función de su edad y de si se opta por servicios públicos o privados. También es importante destacar que, en los últimos años previos a abandonar el nido, los hijos suelen tener una mayor independencia monetaria y por lo tanto ayudan económicamente en casa. En cada etapa los padres deberán hacer frente a importantes gastos para asegurar el crecimiento de su descendencia.

Es complicado valorar cuánto dinero puede costar cuidar a un hijo y el impacto que su emancipación puede tener en las cuentas de la familia. Además, hay en ocasiones que un hijo deje de vivir en la vivienda de sus padres a veces no se traduce en una independencia total, pues quizás necesite la ayuda de sus progenitores para poder hacer frente a sus primeros compromisos importantes, como pueden ser comprar un coche o adquirir una casa.

Cuánto cuesta tener hijos

Como hemos indicado anteriormente, hay muchas variables que computan en el cálculo de cuánto cuesta mantener un hijo y además cada caso tiene unas particularidades únicas. Sin embargo, un estudio realizado por la Confederación de Asociaciones de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios (CEACCU) nos puede ayudar a analizar cuánto dinero hay que dedicar a los hijos según sus etapas. Dicho estudio tiene en cuenta desde que se es un recién nacido hasta que se alcanza la mayoría de edad. Estudiémoslo detenidamente:

  • Desde el nacimiento al primer año de vida. Durante este periodo de tiempo el niño es totalmente dependiente de sus padres y sus necesidades son muy especiales. No se puede cuantificar todas las horas destinadas a dar el biberón, a cambiar pañales o a pasearle, pero sí que se puede realizar un cálculo aproximado de sus gastos. Se estima que durante este periodo se requiere reservar unos 9.000 euros para cuidar al bebé, cifra que puede aumentar hasta los 13.000 euros si se hace uso de la sanidad privada en lugar de la pública. Esta diferencia es tan notable debido a que durante los primeros meses serán necesario realizar muchas visitas médicas y proporcionar tratamientos especiales. También se dedica una parte muy importante a la higiene del bebé (pues requiere productos específicos) y a su ropa, que debido a su constante crecimiento será necesario renovar constantemente.
  • De uno a tres años. El incremento de gasto en educación y en alimentación son los principales causantes que durante este periodo de tiempo el importe para criar un hijo sea aumentado hasta los 11.465 euros si se elije una sanidad y una educación públicas, o hasta los 16.200 si se prefiere la alternativa privada. Además de las partidas mencionadas anteriormente es aconsejable tener en cuenta el dinero que destinaremos a acondicionar los ambientes a su medida. De este modo será preciso comprar una silla especial en el coche, un carrito que sea modulable y que en su habitación disponga de los objetos propios de su edad.
  • De tres a seis años. Durante estos años no será necesario emplear tantos recursos en sanidad ni higiene, pero aparecerá un aumento significativo en la educación y en un apartado que empieza a tener cada vez más relevancia como es el ocio. Es por esa razón que la variable que opta por centros públicos reduce el presupuesto anual a 8.500 euros, pero si se prefieren los servicios privados y dedicar más dinero a la diversión y a los juguetes el importe se incrementa ligeramente hasta los 16.300 euros.
  • De seis a doce años. Es la época de la educación primaria. Al igual que sucedía anteriormente, las partidas más grandes son la educación, la alimentación, el ocio y la vestimenta. Es en este momento en el que más se empiezan notar las desigualdades y el dinero que se debe de destinar variará muy significativamente si se elige la alternativa pública y de gastos contenidos o la de una escuela y sanidad privadas. El estudio también hace referencia a una partida especial de “extras” que recoge el ocio especial y regalos y juguetes poco habituales. Por todas esas razones podemos encontrarnos en una horquilla de entre 11.000 euros a 22.000 euros.
  • De doce a quince años. Mientras que la educación y viajes son dos de los gastos que crecen más, algunos que en el pasado eran importantes como le higiene ahora apenas tienen un papel testimonial. En esta etapa el dinero que se debe de emplear es semejante a la anterior en todos los sentidos.
  • De quince años hasta abandonar el nido. La alimentación se ha convertido en el mayor desembolso que se debe de hacer, seguido del ocio. La educación privada puede superar a ambos gastos, pero es una elección personal de los padres. Será el momento en el que deberemos destinar más recursos en nuestros hijos, pues se estima que la alternativa más barata puede suponer unos 11.500 euros anuales y la más cara se dispara hasta cerca de 25.000 euros.

Como se puede comprobar, mantener a un hijo no es barato y a veces destinar dinero a nuestros descendientes hace que no se pueda ahorrar mucho dinero en el hogar. Sin embargo, con la independencia de los hijos y la aparición del síndrome del nido vacío se incrementará el tiempo libre y el ahorro. Si quieres guardar tu dinero poco a poco para tu jubilación contrata un Plan de Pensiones MAPFRE y garantiza tu futuro.