3 Min de lectura | Además de la entrada de la hipoteca, que ronda el 20 % del activo, el comprador de una vivienda debe afrontar gastos como los de notaría, registro, gestoría e impuestos. Te contamos cuánto debes tener ahorrado para la compra de tu casa.

La compra de una vivienda requiere realizar una fuerte inversión inicial, ya que el porcentaje de financiación que ofrecen las entidades financieras rara vez supera el 80 por ciento del valor del inmueble. A este 20 por ciento de liquidez disponible hay que añadir los gastos notariales, de registro, gestoría e impuestos. En total, y en función de la comunidad autónoma en la que realicemos la transacción, deberemos tener entre el 25 y el 32 por ciento. Detallamos a continuación los diferentes costes que tendremos que afrontar.

Financiación hipotecaria

La operación de adquisición de un inmueble implica destinar parte de nuestros ahorros a asumir el capital que el banco no nos prestará a través del préstamo hipotecario. Aproximadamente, del 20 por ciento, y este porcentaje es la primera parte de la respuesta a la pregunta sobre cuánto necesito para comprar una vivienda.

Según un informe del portal inmobiliario Idealista, realizado en 2019, la compra de una casa de segunda mano de unos 250.000 euros requiere contar con ahorros por valor de más 70.000 euros. Esto asciende, por tanto, al 28 por ciento del valor de la vivienda, impuestos incluidos -en este caso, Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP)-.

La cifra anterior se calcula a través de la renta media neta que ingresa cada hogar en España, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Además, Idealista detalla que el precio medio de la vivienda en España, antes de la crisis de la Covid-19, se situaba en algo más de 213.000 euros.

Gastos notariales

A la entrada de la hipoteca tendremos que añadir, en primer lugar, los gastos notariales de escritura y compra. Esta cantidad se relaciona directamente con el precio de la vivienda, y suele oscilar entre el 0,1 y el 0,5 por ciento del precio del inmueble. En el caso de la vivienda de 250.000 euros, oscilaría entre 250 y 1.250 euros.

Gastos registrales

Los gastos de registro incluyen la hoja simple -alrededor de 20 euros- que permite verificar la titularidad del inmueble. La inscripción de la escritura de compraventa asciende a alrededor de 150 euros.

Gastos de gestoría

En función de la gestoría que contratemos, y que nos ayudará a realizar todas las gestiones administrativas y burocráticas, estos gastos pueden ascender hasta los 300 euros.

Impuestos

La carga fiscal también encarece las operaciones de compra de vivienda. En el caso de viviendas nuevas, tendremos que afrontar dos figuras tributarias:

  • Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) del 10 por ciento. Para una vivienda de 250.000 euros, ascendería a 25.000 euros.
  • Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD). Entre el 0,1 y el 1,5 por ciento, en función de la comunidad autónoma en la que se produzca la transacción. En Madrid, para la vivienda de nuestro ejemplo, se gravaría con 250 euros, mientras que en Barcelona podríamos abonar hasta más de 3.500 euros.

En el caso de la compra de una vivienda de segunda mano, deberemos abonar solo el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP).

 

Borja Carrascosa Nogales

Consultor y MBA por IE Business School

Colaborador de MAPFRE