3 minutos | 13/12/2014 Las tarjetas de fidelización son el soporte físico para los programas de descuento que las empresas organizan para los consumidores que compran sus productos. Es decir, si normalmente compramos en el comercio A, y dispone de sistema de fidelización, […]

13/12/2014
Las tarjetas de fidelización son el soporte físico para los programas de descuento que las empresas organizan para los consumidores que compran sus productos. Es decir, si normalmente compramos en el comercio A, y dispone de sistema de fidelización, nos darán una tarjeta que, con el uso, nos permitirá acceder a descuentos, oportunidades o premios. Son una buena manera de asegurarse un consumo mínimo por parte de los clientes, y a la vez una fuente de información valiosísima para la empresa.
 
Ante todo, debemos tener claro cómo funcionan este tipo de tarjetas o programas de fidelización, pues su objetivo final es que compremos más en esos comercios, y más a menudo (puesto que muchos beneficios «caducan»). Por este motivo hay que tener bien claro si nos compensa el descuento (directo o diferido) que nos ofrecen, es decir, si vamos a sacarle partido real nosotros… o solo el comercio.
 

LO QUE DEBES SABER...

  • Las tarjetas de fidelización nos permiten acceder a descuentos, promociones especiales y mucho más.
  • Hay que valorar muy bien si los descuentos y promociones suponen un ahorro o ventaja verdaderos para nosotros.
  • Sobre todo, no conviene lanzarse a suscribir todo tipo de programas de adhesión sin leer la letra pequeña, pues podemos estar dando consentimiento para el uso de nuestros datos para fines comerciales.

Analizar el descuento de forma objetiva, el mejor consejo posible

 
Por decirlo de forma resumida, si el descuento que se nos aplica se contrarresta con precios ligeramente más altos que en otros establecimientos, no estaremos sacando beneficio. Si además, la fidelización nos «fuerza» a adquirir determinados productos o marcas que antes no comprábamos, tampoco nos está beneficiando. Es mejor pararse a analizar qué descuenta, qué beneficios aporta, y en qué cantidades antes de adherirse a un programa de fidelización.
 
Hemos de tener en cuenta, además, que los programas de fidelización son una buena manera para las compañías de recabar nuestros datos personales, con nuestro consentimiento, a veces, para uso comercial de terceros. Pensemos eso, también, y veamos exactamente a qué nos comprometemos antes de ceder nuestros datos leyendo en detalle la letra pequeña, pues nos podremos sorprender con correo comercial que no nos interesa, entre otras cosas.
 
Los descuentos cruzados están muy de moda, y son aquéllos en los que dos empresas colaboran entre sí. Ejemplos con Carrefour y CEPSA, o El Corte Inglés y Repsol, que permiten a los clientes de unos y otros locales acceder a descuentos en combustible, o en productos del establecimiento. De nuevo, si las cuentas salen positivas para nosotros, es buena idea adherirse al programa de fidelización, pero siempre teniendo en cuenta que hay estudios que revelan que el ahorro total anual está por debajo del 1% para el gasto familiar medio.

 
Sobre todo hemos de ser cautos con las supuestas ofertas, pues puede que nos estén obligando a hacer un esfuerzo económico que irá en contra de nuestro ahorro personal, y familiar. Un ejemplo son las ofertas y descuentos, o los premios, que se otorguen a partir de cierta cantidad de gasto, 50 euros, 100 euros,… Este tipo de beneficios son, sobre todo, interesantes si ya estábamos pensando en hacer un gasto igual o superior, pero si debemos incluir algún artículo prescindible en nuestro carro de la compra, irá en nuestra contra.
 
Por último, es posible que uno de los beneficios tenga que ver con los gastos de envío de los productos a domicilio, por ejemplo en las compras online. Hay que valorar esta opción, también.
 
Si quieres recibir más información puntual sobre economía doméstica, no dejes de suscribirte a nuestro boletín periódico.