Si ya te has decidido a ahorrar para el futuro, debes saber qué productos son los mejores para ello.

Planes de pensiones individuales:

Con este producto el partícipe (titular del plan de pensiones) aporta una cantidad de forma periódica o de una vez. Si un año no se puede destinar nada de dinero, no pasa nada. Cada uno contribuye con lo que puede. Al tiempo, se pueden obtener ventajas fiscales, es decir, pagar menos impuestos en la declaración de la renta. Este producto no garantiza una rentabilidad.

El dinero ahorrado no puede recuperarse hasta obtener la condición de jubilado por la Seguridad Social. Aunque sí es posible disponer de él en algunas excepciones (denominadas contingencias y supuestos especiales de liquidez). Estas son fallecimiento, dependencia, minusvalía, desempleo y enfermedad grave, entre otras.

Planes de previsión asegurados (PPA)

Productos de ahorro privado recomendados para complementar la pensión: Planes de Previsión Asegurados son seguros de vida con características muy similares a los planes de pensiones (y las mismas ventajas fiscales), con la diferencia de que garantizan una rentabilidad.

Planes individuales de ahorro sistemático (PIAS)

Son seguros de vida con los que obtienes una renta vitalicia para complementar la pensión. Esta renta puede comenzar a percibirse a partir de los 10 años de la primera aportación. Puedes disponer del ahorro acumulado sin penalizaciones, aunque si se hace antes de los 10 años desde la primera aportación no se puede disfrutar la ventaja fiscal que se obtiene al cobrarlo como una renta vitalicia.

Seguros o planes de jubilación

Son seguros de vida con los que puedes recuperar el dinero en cualquier momento aunque puedes ser penalizado por ello. No desgrava como los planes de pensiones y PPA, sino que podría obtenerse alguna ventaja fiscal al cobrarlo.