2 Min de lectura | Las aportaciones mensuales al plan de pensiones otorgan protección frente a la volatilidad del mercado y aportan disciplina en el hábito del ahorro. Te explicamos éstas y otras ventajas de las aportaciones mensuales.

La inversión en Planes de Pensiones MAPFRE requiere un modelo de ahorro disciplinado. Además, esta operativa está expuesta, en mayor o menor medida y en función del tipo de producto que contratemos, a la evolución de los mercados.

Reducción de riesgos

Para evitar que una única aportación anual se produzca en un momento desfavorable para invertir, y reducir los riesgos potenciales, resulta aconsejable planificar un sistema de aportaciones mensuales a este tipo de productos de ahorro.

Con este modelo de aportaciones mensuales de capital a planes de ahorro podremos proteger nuestra inversión de la volatilidad del mercado. De la misma forma, ganaremos disciplina en el hábito de ahorrar, así como una mayor consistencia.

Compensaremos los momentos desfavorables para invertir con los favorables, y lograremos una rentabilidad media superior. No en vano, resulta complicado predecir de antemano cuáles serán los mejores momentos para invertir.

Disponibilidad del capital

La disponibilidad del capital para realizar las aportaciones también juega a favor del modelo de inyecciones mensuales de liquidez en los planes de pensiones. Muchos titulares de planes de pensiones (recordemos que, cuanto antes empecemos, mejor) descartan realizar aportaciones por no disponer, en un determinado momento, de una cantidad importante de capital.

Al realizar aportaciones mensuales o periódicas al fondo de pensiones, el esfuerzo es menor y más gradual.

De hecho, podríamos incluso considerar las inyecciones de capital a los productos de ahorro como un gasto corriente más, como la electricidad o el gas, para lograr un hábito sostenible de ahorro en nuestra vida diaria.

El incentivo fiscal

Monedas y billetes

https://bit.ly/30mMKMH

Los planes de pensiones individuales, así como los planes de pensiones asegurados (PPA), cuentan con una ventaja fiscal muy importante: permiten desgravar hasta 8.000 euros anuales en la base imponible del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

Si el titular de un plan de pensiones que declara rentas por actividades económicas e ingresos por trabajo de 45.000 euros anuales y destina, mediante aportaciones mensuales, 7.000 euros a nutrir su plan de pensiones, reducirá su base imponible hasta los 38.000 euros en su declaración del IRPF.

 

Borja Carrascosa Nogales

Consultor y MBA por IE Business School

Colaborador MAPFRE