Ahorrar en verano es sencillo gracias a los trucos y fáciles de aplicar que te presentamos.

Es curioso que durante las últimas décadas el consumo de electricidad en los meses más cálidos del año haya igualado al que se produce en invierno, cuando tradicionalmente era necesario gastar más energía. Esto es debido a la aparición de los aires acondicionados y de un mal uso de algunos recursos. Sin embargo, es posible reducir el consumo y ahorrar en verano.

Te detallamos unos trucos fáciles de realizar pero que a su vez son muy efectivos y que te permitirán ahorrar en verano.

Juega con las horas del día

 

  • Aprovecha las horas de luz natural. En verano hay más horas de sol y debes sacar partido a este hecho. No enciendas las luces de casa hasta que no sea necesario. De este modo no solo ahorraras dinero, sino que disfrutaras de una claridad difícil de mejorar.

 

  • Reduce el uso de aire acondicionado. Este electrodoméstico es el principal causante de que tu factura de la luz se multiplique en los meses de verano. Es cierto que hay veces que la temperatura en el hogar es muy elevada y es conveniente algo de frescor. Utiliza el aire acondicionado solamente cuando sea realmente necesario y si es posible conectado a un regulador, de modo que solamente se encienda cuando la temperatura sobrepase un límite previamente fijado y otros tips para ahorrar con el aire acondicionado te evitarán llevarte un susto.

 

  • Baja las persianas y cierra las ventanas durante las horas de más sol. Una persiana o una cortina será una defensa contra la radiación solar en las horas en las que el calor golpee con más fuerza. De esta manera se evita que se realice el famoso “efecto invernadero” y que nuestro hogar se sobrecaliente.

 

 

Gánale a las vacaciones

 

  • Compra tus billetes con antelación. De esta manera, evitarás el “sablazo” propio de la temporada alta. Quien dice billetes, dice hoteles: los hospedajes reservados con tiempo de sobra rentan más que los elegidos en el último minuto.

 

  • Vete a los sitios en bicicleta o caminando. Si viajas, es posible que te apetezca descubrir lugares recónditos en tu destino vacacional. ¿Un coche de alquiler? Sólo si vas a hacer desplazamientos largos entre un pueblo y otro, por ejemplo. Si te decantas por andar o coger una bicicleta, no sólo disfrutarás más del paisaje y ganarás en movilidad, sino que también ahorrarás en combustible.

 

  • Aprovecha las rebajas de verano. En julio comienzan una de las temporadas del año donde más promociones se realizan. Es el mejor momento para comprar moda a un bajo precio o adquirir objetos que preveamos necesitar en el futuro. Igualmente, las plataformas de venta por Internet suelen tener un ciclo inverso al estado del tiempo: en verano venden colecciones del invierno pasado de muy buena calidad y a bajo coste. Aprovecha para hacerte con elementos de tu fondo de armario: el abrigo negro, la chupa de cuero, los vaqueros de tiro alto o los stilettos para la oficina.

 

Encuentra el tesoro perdido

 

  • Rescata objetos de casa. Con la jornada intensiva tendrás más tiempo libre, ¡empléalo en vaciar armarios y cajones! Encontrarás un montón de ropa, herramientas y otros artículos que suelen ser de utilidad y que muchas veces duplicas al darlos por perdidos. Al ordenar tu casa no sólo ganarás la satisfacción de estar en un espacio despejado y disponible para recibir a tus amigos, sino que también podrás evitar comprar cosas que ya tienes.

 

  • No es feng shui, es eficiencia energética. Dale una vuelta a tus muebles, literalmente. Si en el apartado de arriba dijimos que el aire acondicionado es un aliado, pero también puede representar un fuerte desembolso, ¡ayúdate con la distribución de tu casa! Cambia los textiles (cortinas, edredones, fundas de sofá) por algunos más fluidos y mueve los objetos para crear un espacio más diáfano: es más fácil enfriar un área con pocas cosas que un área con muchas cosas.

 

  • No tires, ¡reutiliza y vende! Revender lo que no quieres está de moda, cada vez más. Si eres una persona creativa y dispones de tiempo, es posible que te animes a reconvertir objetos para tu uso: desde actualizar ropa para que te vuelva a encantar hasta sacar del olvido ese viejo jarrón y convertirlo en un original especiero. Pero si no es tu caso, bastará con que te descargues alguna aplicación de compra y venta de segunda mano en tu móvil y comiences la aventura de vender todo aquello que no utilizas. ¡Cuidado! Que estas aplicaciones tienen mucho peligro: si no controlas bien tus impulsos puede que acabes sin vender nada, ¡y comprando de todo!

Ahorrar en verano es posible siguiendo sencillos trucos. Por muy pequeño que te parezca el ahorro que haces hoy, has de saber que es una garantía para tu futuro. Si el control del dinero te resulta complicado y tienes la sensación de que “euro que tocas, euro que gastas”, quizás sea recomendable que elijas entre los Planes de Pensiones MAPFRE alguno que se adapte a tu perfil y te ayude a construir un futuro sin sobresaltos.