¿Existe la jubilación obligatoria?

Publicado por

Comparte el artículo:
FacebookTwitterLinkedInGoogle+EmailWhatsApp

No existe ahora la jubilación obligatoria de forma general, pero hay excepciones y situaciones concretas que sí pueden tener como consecuencia el retiro del mercado laboral de un trabajador, aunque de manera no voluntaria.

 

Hombre y mujer en edad de jubilación miran hacia un dispositivo móvil

 

La edad de jubilación marcada por la ley es una edad mínima que el trabajador debe tener junto con el resto de condiciones para poder solicitar y aspirar a la jubilación y a percibir una pensión por esta causa. Nunca tiene la edad un carácter impositivo ni obligatorio. A partir de que el trabajador cumpla la edad mínima para la jubilación puede hacerlo, pero no está obligado a ello y, en principio, tampoco su empresa puede forzarlo a tomarla. Por tanto, a efectos generales, la jubilación obligatoria no existe.

 

El Estatuto del Trabajador marca unas condiciones mínimas y unos derechos generales que permiten que todos los trabajadores disfruten de una situación igualitaria. Lo que no impide que existan convenios colectivos de aplicación particular, convenios sectoriales o estatutos de funcionariado en el caso de los trabajadores del sector públicos que recogen circunstancias concretas para profesiones o colectivos particulares. La jubilación forzosa no se contempla en ningún caso de forma general, pero hay excepciones que hay que tenerse en cuenta y circunstancias a conocer sobre este caso.

 

Convenios colectivos

 

Hasta la reforma laboral de 2012, las empresas tenían potestad para incluir dentro de sus convenios colectivos cláusulas de jubilación forzosa, pero esta posibilidad se eliminó. Por ello, se entienden como nulas todas las condiciones que tengan como objetivo obligar a los trabajadores a jubilarse en el momento en que cumplan la edad ordinaria de retiro.

 

La norma (Ley 3/ 2012 de 6 de julio de medidas urgentes para la reforma del mercado laboral) impide incluir en un convenio colectivo cláusula de jubilación forzosa, pero no tiene carácter retroactivo, lo que significa que  los nuevos convenios que se han redactado desde 2012 no pueden tener esta cláusula y de tenerlas se consideran nulas. Pero existen aún convenios antiguos con esta posibilidad y por lo tanto, hay trabajadores que aún pueden estar suscritos a ella, ya que sus convenios siguen vigentes si son anteriores a la entrada en vigor de la reforma laboral.

 

La razón de las empresas para incluir la jubilación forzosa en sus convenios se apoyaba en la necesidad de fomentar la contratación de jóvenes en la empresa para sustituir a los que llegan a la edad mínima de jubilación y cumplen con las condiciones exigidas para acceder a la pensión.

 

Estatuto del trabajador

 

El marco normativo del Estatuto del trabajador de aplicación general a todos los empleados contempla una salida indirecta para que las empresas puedan forzar a un trabajador a jubilarse, siempre que tenga cumplida la edad mínima de jubilación estipulada en cada momento.

 

Existe el despido legal por ineptitud sobrevenida con posterioridad a la colocación, lo que significa que siempre que el trabajador tenga cumplida la edad mínima de jubilación, la empresa puede despedirle alegando la edad como causa justificada de un despido procedente.

 

No es extraño que las empresas recurran al despido por ineptitud sobrevenida –argumentando la condición de la edad- con trabajadores que superen la edad mínima de retiro y que, sin embargo, no hayan solicitado voluntariamente su jubilación. El trabajador así despedido tiene derecho a indemnización pero no puede acceder a la prestación contributiva por desempleo, dado que supera la edad legal mínima de jubilación. La salida lógica y más factible para el trabajador en este caso es solicitar su pensión por jubilación acorde con su situación.

 

Funcionariado

 

Los empleados públicos sí están obligados a retirarse de su función pública al cumplir la edad mínima de jubilación forzosa con carácter general, sin embargo, existen dos excepciones que permiten también a los funcionarios prolongar su vida laboral más allá de la edad mínima de jubilación.

 

Los funcionarios que no cumplan las condiciones mínimas exigidas para poder disfrutar de una pensión contributiva, a excepción de la edad, sí pueden continuar prestando sus servicios hasta que cumplan las condiciones mínimas para acceder a una pensión por jubilación. Es el caso de funcionarios, por ejemplo, que no cumplen con los años mínimos de cotización acumulados en su vida laboral y con una prórroga de su actividad laboral conseguirán alcanzar esos mínimos exigidos.

 

Como decisión personal, el empleado público puede querer seguir ejerciendo su labor y tiene la posibilidad de solicitar a la Administración está demora para su retiro laboral. En este caso, el funcionario tiene que pedir una autorización expresa al organismo público competente y esta prórroga nunca se extenderá más allá de los 70 años cumplidos del trabajador. Posteriormente, la jubilación pasa a ser una obligación.

 

Lo más habitual es que los trabajadores esperen y deseen llegar a la edad de jubilación mínima legal para poder emprender y abrir una nueva etapa de su vida, liberado de obligaciones laborales; sin embargo, existen muchas situaciones diferentes y particulares que pueden hacer que por gusto personal o necesidad un trabajador quiera prolongar su vida laboral.

 

 

Tanto si ya sueñas con la edad de jubilación mínima para disfrutar de esa nueva fase vital como si tienes posibilidades de tener que asimilar una jubilación forzosa, en todos los casos, los Planes de Pensiones MAPFRE son la forma más sencilla y flexible de proteger tu jubilación asegurándote un complemento a tu pensión contributiva que te permitirá seguir con tu vida o emprender nuevos caminos, si así lo deseas.

 

Si quieres comentar el post o recibir asesoramiento de MAPFRE pincha sobre la casilla correspondiente.

Deja un comentario

Todos los campos son obligatorios

Conectar con Facebook

Desde este canal nos comprometemos a no publicar nada de su nombre