Los trabajadores por cuenta ajena del sector agrario incluidos en el Régimen Especial Agrario (REA), así como los empresarios a los que prestan sus servicios, quedaron integrados en el Régimen General de la Seguridad Social (RGSS) el 1 de enero de 2012 mediante el establecimiento de un sistema especial para dichos trabajadores.

Estos tienen derecho a las prestaciones de la Seguridad Social en los mismos términos y condiciones que en el Régimen General, pero con las particularidades reglamentariamente establecidas.

Pensión de los jubilados agricultores en 2020

Los trabajadores del campo -tanto agricultores como ganaderos- que se jubilan, se enfrentan a una dura situación, si se comparan las percepciones económicas por jubilación del colectivo con las del resto de sectores españoles.

En España, según datos del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), la pensión media por jubilación se sitúa en:

  • Agricultores y ganaderos del Régimen General: 312,29 euros mensuales.
  • Agricultores y ganaderos autónomos: 777,87 euros

La diferencia supone casi un 41 por ciento entre uno y otro régimen en detrimento de los autónomos.

Los jubilados autónomos cobran de media 534,42 euros menos que los del Régimen General. Esta diferencia se debe en gran parte a que el 86 por ciento de los afiliados al Régimen Especial de Trabajadores por Cuenta Propia o Autónomos (RETA) cotizan por la base mínima.

En los últimos diez años, la pensión media de los trabajadores autónomos ha experimentado un aumento de casi un 30 por ciento, superando el aumento del 21,2 por ciento de la pensión media del Régimen General en este mismo periodo de tiempo. Sin embargo, a pesar de este incremento, continúa siendo más baja que la del Régimen General.

Consecuencias económicas para jubilados agrarios

La cuantía de la pensión media que perciben los agricultores y ganaderos que se retiran del campo se aproxima más a la pensión mínima del Sistema español que, para un jubilado sin cónyuge, se cifró para 2020 en 683,50 euros mensuales.

Esta situación genera gran preocupación en el sector, más aún si se comparan las pensiones que reciben con otros indicadores económicos nacionales para constatar la precariedad y la inferioridad de su situación económica.

En concreto, se recuerda que el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), en 2020, está fijado en 950 euros mensuales. Es decir, 266,50 euros más que la pensión media que recibe un agricultor retirado.

Situación de pobreza

Para acabar de describir cuál es la situación económica en la que queda un trabajador del campo en España cuando se retira del trabajo, hay que considerar que el valor del umbral de riesgo de pobreza de una persona (calculado con los datos de ingresos de 2019) se situó en 9.009 euros, un 1,6 por ciento más que el estimado en el año anterior. Esto supone que la pensión media anual de un jubilado agrario está solamente 560 euros por encima de dicho umbral.

A consecuencia de esta situación de precariedad en el momento de retirarse, muchos agricultores y ganaderos se ven obligados a prolongar su vida laboral en el campo, exponiéndose a graves accidentes por la falta de la condición física que dichas labores requieren.

Reivindicaciones sobre jubilación del sector agrario

Las asociaciones del sector apuestan por dos prioridades para mejorar la situación, implementando medidas con carácter urgente:

  • Gestión e incentivación del relevo generacional en el campo español.
  • Dignificación de las pensiones económicas que reciben los ganaderos y agricultores jubilados.
Tractor en el campo

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Las pensiones y la pandemia del coronavirus

La actual pandemia de la COVID-19 ha afectado a todos los sectores en general. Sus consecuencias económicas, sociales y humanitarias son todavía incalculables, pero con toda seguridad afectarán también a la sostenibilidad de las pensiones.

Según los expertos, el déficit de la Seguridad Social posiblemente llegue a duplicarse este año, pasando desde los 16.700 millones de euros registrados en 2019, a unos 30.000 millones al cierre de 2020. Lo cual pondrá en mayor riesgo aún la estabilidad del sistema de pensiones español, que pasa por uno de sus peores momentos desde la crisis económica de 2008.

Todo esto no hará más que agravar la ya de por sí crítica situación del sector agrario y ganadero del campo español.

Previsión

En estas circunstancias, la previsión y la protección de la jubilación son muy recomendables en ciertos sectores o ramas profesionales como la de los trabajadores del campo.

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