3 Min de lectura | El despido es la extinción de la relación laboral por parte del empresario de forma unilateral. Los despidos pueden ser disciplinarios, objetivos o colectivos. Pero ¿cómo afectan los despidos al momento de la jubilación? Un aspecto que afecta sobre todo […]

El despido es la extinción de la relación laboral por parte del empresario de forma unilateral. Los despidos pueden ser disciplinarios, objetivos o colectivos. Pero ¿cómo afectan los despidos al momento de la jubilación? Un aspecto que afecta sobre todo a los requisitos para poder acceder a la jubilación anticipada por cese no voluntario en el trabajo.

En todos los casos, si el trabajador impugna un despido será un juez el que decidirá si el despido es correcto, improcedente o nulo.

El despido disciplinario

El despido disciplinario tiene que tener una causa imputable al trabajador. El empresario extingue la relación laboral, pero motivado por la actuación culposa del empleado. Entre las causas de este despido se encuentran las faltas repetidas al trabajo, indisciplina o desobediencia en el trabajo, ofensas verbales o físicas al empresario, disminución continua y  voluntaria en el rendimiento del trabajo, embriaguez, acoso por razón de origen racial o étnico, etc.

Si el despido se ha producido por alguna de estas causas no se podrá acceder a la modalidad de jubilación anticipada derivada del cese no voluntario del trabajo.

El despido objetivo

En esta ocasión el empresario pone fin a la relación laboral con el trabajador de forma motivada, pero en este caso sin culpa del trabajador. Es por esto que en estas situaciones se indemniza al trabajador con 20 días de salario por año, con un máximo de 12 mensualidades. Se trata de una extinción del contrato del empresario con los trabajadores en determinadas situaciones, cuando se produce, por ejemplo, ineptitud, falta de adaptación, faltas de asistencia, o por razones económicas, técnicas, organizativas, de producción o por causas de fuerza mayor.

De esta manera, para conocer un poco más acerca de los tipos de despido y cómo afectan a la jubilación conviene saber que existe una posibilidad de jubilarse anticipadamente a la edad de jubilación ordinaria siempre que se haya cotizado al menos 33 años.

Además, para acceder a esta modalidad de jubilación anticipada es necesario que el cese del trabajo se haya producido como consecuencia de una reestructuración empresarial que impida la continuidad de la relación laboral. Así, las causas de la extinción del contrato de trabajo que podrán dar derecho al acceso de esta modalidad de jubilación son las siguientes:

  • El despido objetivo por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción, conforme al artículo 52.c) del ET.
  • La extinción del contrato por resolución judicial, conforme al artículo 64 de la Ley 22/2003, de 9 de julio, Concursal.
  • La muerte, jubilación o incapacidad del empresario individual, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 44 del ET, o la extinción de la personalidad jurídica del contratante.
  • La extinción del contrato de trabajo motivada por la existencia de fuerza mayor constatada por la autoridad laboral conforme a lo establecido en el artículo 51.7 del ET.

El despido colectivo

Tiene como finalidad obtener de la autoridad laboral competente un permiso para suspender o extinguir las relaciones laborales en un marco en el cual se garantizan ciertos derechos de los trabajadores. Este supuesto también da derecho al acceso de la jubilación anticipada, siempre que el despido colectivo se produzca por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción, conforme al artículo 51 del Estatuto de los Trabajadores.

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