Tips sobre jubilación no contributiva

Publicado por

La pensión por jubilación no contributiva en España permite contar con una prestación económica para esta etapa de la vida. Para disfrutar de esta ayuda hay que cumplir con algunos requisitos básicos.

 

Hombre mayor se toca la sien sentado frente a una mesa con papeles

 

Las pensiones no contributivas en España, según define la propia Seguridad Social: “Son prestaciones económicas que se reconocen a aquellos ciudadanos que, encontrándose en situación de necesidad protegible, carezcan de recursos suficientes para su subsistencia en los términos legalmente establecidos, aun cuando no hayan cotizado nunca o el tiempo suficiente para alcanzar las prestaciones del nivel contributivo”. Ten en cuenta que los años cotizados influyen en lo que será tu pensión por jubilación pero hay alternativas en caso de que estos años no sean suficientes.

 

Existen dos modalidades de prestaciones para atender a dos grupos diferentes de ciudadanos que no han contribuido lo suficiente como para aspirar a una pensión contributiva. Están previstas pensiones por invalidez y por jubilación no contributiva.

 

Las pensiones por jubilación no contributiva están pensadas para las personas que no cumplen con los requisitos previstos por la Seguridad Social para recibir una pensión contributiva, como su propio nombre indica la clave están en la contribución que el ciudadano haya hecho a las Seguridad Social durante su vida laboral, importa el tiempo cotizado y la cuantía económica de esas cotizaciones. Si la contribución no es la suficiente –según estipula la normativa legal-, el trabajador debe pensar en solicitar una asistencia no contributiva.

 

Si has llegado al momento de tu jubilación y las cuentas no salen, es posible que la pensión no contributiva sí sea una ayuda pensada para tu caso, pero no está exenta de requisitos y es importante que conozcas la naturaleza de esta prestación en profundidad.

 

  • La gestión de las pensiones no contributivas –en ambas modalidades- está atribuida actualmente a cada una de las comunidades autónomas, salvo en el caso de las ciudades de Ceuta y Melilla donde las Direcciones provinciales del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO) se encargan de ella.
  • Junto con la prestación económica, la pensión no contributiva asegura a los beneficiarios asistencia médica y farmacéutica gratuita y servicios sociales complementarios.
  • La solicitud de la prestación debe hacerse ante los organismos autonómicos pertinentes y con el impreso oficial que para este objeto se te facilite, es probable que tengas que acreditar los requisitos exigidos y presentar documentación adicional, según el caso.

 

El número de años trabajados, el sueldo, el tipo de contrato o tus cotizaciones no van a tenerse en cuenta a la hora de concederte una pensión no contributiva, tampoco su cuantía se calcula en base a tu expediente laboral. ¿Qué se tienen en cuenta? La situación personal y familiar en el momento de la jubilación es la clave en este tipo de subsidios y debes cumplir con algunos requisitos ineludibles. Las familias numerosas, por ejemplo, en algunos casos podrían ser objeto de especial consideración.

 

Situación económica

La ayuda por jubilación no contributiva se reserva a las personas en estado de necesidad económica. Es necesario justificar una situación de ingresos no suficientes tanto personal, como familiar. Si el solicitante vive solo,  se entiende que sufre carencia económica -que le da derecho a pensión no contributiva-  cuando las rentas o ingresos de que se disponga, en cómputo anual para 2017, sean inferiores a 5.164,60 € anuales.

 

Para los casos de jubilados que viven en familia o convivencia con otras personas, el nivel de ingresos que permite disfrutar de una pensión no contributiva cambia sustancialmente, ya que se suman las rentas e ingresos de la Unidad Económica de Convivencia. Se entienden como unidad económica de convivencia todos los casos de convivencia del beneficiario con otras personas unidas por matrimonio o por lazos de parentesco de consanguinidad o adopción hasta el segundo grado, lo que incluye: padres, abuelos, hijos, nietos y hermanos del solicitante.

 

Edad, nacionalidad y situación laboral

Pueden ser beneficiarios de la pensión de jubilación no contributiva, los ciudadanos españoles y nacionales de otros países, con residencia legal en España y que hayan cumplido los 65 años o más. Por supuesto, la situación laboral de todos los solicitantes y beneficiarios debe ser de jubilación efectiva y legal y sin derecho a pensión contributiva.

 

La residencia de los interesados debe estar fijada en territorio español en el momento de la solicitud, pero además hay que acreditar un periodo de residencia en España de, al menos, diez años en el periodo que va desde que el solicitante cumpliera los 16 años y hasta la fecha de jubilación. Dos de los diez años, de esta residencia fija en el país, deben ser consecutivos e inmediatamente anteriores a la fecha en la que se pide la prestación no contributiva.

 

Cuantía económica

El cálculo de la cuantía económica que recibirá el jubilado en calidad de pensión no contributiva lo lleva a cabo el organismo competente en función del número de beneficiarios de pensión no contributiva integrados en la misma unidad económica de convivencia, de los ingresos personales y/o de las personas que integran la unidad económica.

 

Con independencia de la situación personal del solicitante, la prestación no contributiva por jubilación tiene estipulado un mínimo anual  de 1.291,15 euros  y un máximo de importe íntegro de 5.164,6 euros para el 2017, ya que las cifras se actualizan periódicamente.

 

Incompatibilidades

No está previsto que los trabajadores retirados que ya tienen derecho a otro tipo de pensiones puedan también contar con la no contributiva. Por lo que se declara una asistencia incompatible con las Pensiones Asistenciales (PAS) y con los Subsidios de Garantía de Ingresos Mínimos (SGIM) y por Ayuda de Tercera Persona (SATP) contemplados por el Real Decreto Legislativo 1/2013, de 29 de noviembre, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley General de derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social, así como con la condición de causante de la Asignación Familiar por Hijo a Cargo con Discapacidad.

 

Cumplidos los requisitos personales y teniendo en cuenta las incompatibilidades o casos de excepción, la solicitud de la prestación es siempre posible y recuerda que la pensión por jubilación no contributiva es un recurso clave para las personas que no han podido cotizar lo suficiente o el tiempo necesario para recibir una prestación contributiva en el momento del retiro de la vida laboral. El estado garantiza a los ciudadanos que cumplan con los requisitos exigidos y estén en situación de jubilación esta aportación económica.

 

La pensión por jubilación no contributiva puede ser una alternativa interesante. Otra forma de hacerte con un buen fondo para tu jubilación es contratar un Plan de Pensiones MAPFRE donde las aportaciones pueden estar pensadas a la medida de tus necesidades, aunque trabajes por cuenta propia.

Comparte el artículo:
FacebookTwitterLinkedInGoogle+EmailWhatsApp

Si quieres comentar el post o recibir asesoramiento de MAPFRE pincha sobre la casilla correspondiente.

Deja un comentario

Todos los campos son obligatorios

Conectar con Facebook

Desde este canal nos comprometemos a no publicar nada de su nombre