3 Min de lectura | La fiscalidad de los planes de pensiones siempre ha sido una de las principales motivaciones para planificar la jubilación con cierta antelación. Sin embargo, se prevé que en 2021 se produzcan cambios en el límite deducible de los productos de ahorro individuales.

A diferencia de lo que ocurre en el momento del rescate del capital, mientras se realizan las aportaciones no existe tributación de los planes de pensiones. De hecho, estos productos financieros ofrecen beneficios fiscales muy interesantes, ya que las cantidades depositadas disminuyen la base imponible del IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas).

¿Cómo funciona la fiscalidad de los planes de pensiones?

En la actualidad, todas las aportaciones que se realizan anualmente en los planes de pensiones y Planes de Previsión Asegurados (PPA) desgravan en la declaración de la renta de forma directa. La cantidad máxima que se puede aportar cada año y, por lo tanto, la reducción límite que se puede aplicar en la base imponible del IRPF es la menor de las siguientes:

  • 8.000 euros al año.
  • El 30 por ciento de los rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas.

En el caso de que un partícipe no pueda deducir en su declaración todas las aportaciones realizadas en el ejercicio anterior, tiene la posibilidad de reducir el exceso en los 5 años siguientes.

Además, con independencia de la formación de capital en el plan de pensiones individual, los contribuyentes también pueden realizar aportaciones a los planes de los que sea partícipe su cónyuge. El máximo que se puede desgravar por este concepto es 2.500 euros, siempre que la pareja obtenga rendimientos netos del trabajo o de actividades empresariales o profesionales inferiores a 8.000 euros anuales o sean inexistentes.

Fiscalidad de los planes de pensiones en el País Vasco y Navarra

En función de la residencia fiscal del partícipe, el límite máximo de las aportaciones que se puede deducir fiscalmente varía:

  • En la Comunidad Foral de Navarra se establece la menor de las siguientes cantidades:
    • 3.500 euros o 6.000 euros si se trata de contribuyentes menores de 50 años.
    • El 30 por ciento de los rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas (el 50 por ciento para menores de 50 años).

Las aportaciones realizadas a favor del cónyuge no pueden superar los 2.000 euros al año y los ingresos de la otra parte deben ser inferiores a 8.500 euros.

  • En el País Vasco están fijados los siguientes límites:
  • 8.000 euros si se trata del promotor.
  • 5.000 euros cuando es el partícipe.
  • 12.000 euros como límite conjunto.
  • Las aportaciones en favor del cónyuge quedan limitadas en 2.400 euros anuales, siempre que los ingresos de la pareja no superen los 8.000 euros.

¿Cómo será la fiscalidad de los planes de pensiones en 2021?

El Gobierno pretende introducir una serie de cambios en 2021 en los límites que los contribuyentes se pueden deducir en la declaración de la renta por las aportaciones realizadas a los planes de pensiones. El objetivo de estas medidas es potenciar los sistemas de ahorro de empleo a través de las siguientes modificaciones:

  • Reducir el máximo deducible en los planes de pensiones individuales de 8.000 euros a 2.000 euros
  • Aumentar el límite que se puede reducir en el IRPF por tener un plan de pensiones de empleo de 8.000 euros a 10.000 euros al año.

Hasta ahora, los contribuyentes pueden llegar a ahorrar hasta 3.600 euros anuales como beneficio fiscal de las aportaciones realizadas a un plan particular. Con la entrada en vigor de dichos cambios, la anterior rebaja cae hasta únicamente 900 euros al año.

No obstante, el límite fiscal de las reducciones varía según el salario y las circunstancias económicas de cada persona. Pese a las reformas en la fiscalidad de las aportaciones, los Planes de Pensiones MAPFRE siguen siendo una alternativa viable para planificar la jubilación eligiendo el producto que más convenga.

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