2 minutos | Contrata el plan de pensiones es el primer paso para ahorrar con garantías para la jubilación. Pero aunque es un producto fácil de entender y manejar, demanda cierta gestión del mismo para sacar el resultado óptimo. Te damos unos consejos.

Si has contratado un plan de pensiones, has dado el primer paso para ahorrar en la jubilación. Pero no basta con eso. Para optimizar la rentabilidad de todo ese ahorro no puedes quedarte quieto. Una vez seguro de que has contratado el mejor plan para ti en función de tu edad y tu perfil ahorrador, atendiendo a su rentabilidad en el pasado, debes gestionar el dinero del plan y observar cómo evoluciona. Se recomienda revisarlo cada seis meses.

5 consejos para gestionar un plan de pensiones

Insistimos: cambiar el plan de pensiones a otra modalidad inverso no conlleva pérdida de derechos económicos, ni siquiera si trasladas o traspasas el capital a un planta de otra entidad gestora. Esa misma posibilidad ofrecen los Planes de Previsión Asegurados (PPA). Por tanto, no tengas miedo a las modificaciones durante su gestión. Estos son algunos criterios que te orientarán:

  • Una de las ventajas de estos productos es que puedes traspasar el capital a otro plan de pensiones sin penalización económica ni comisiones por ello. Hazlo si te parece necesario
  • Observa la rentabilidad de tu plan y realiza los ajustes en función de la edad. Cuando te acercas a la edad de jubilación, prima la seguridad sobre la rentabilidad. Así, podrás cambiar tu dinero invertido en un plan de pensiones de renta variable hacia uno de renta fija.
  • Antes de los 35 años, opta por un plan de pensiones con una cartera de activos mayoritariamente de renta variable. Entre los 35-45 años, un plan de pensiones mixto, con aproximadamente la mitad de variable y la otra fija. De 45 a 55 años, debe predominar la renta fija (la rentabilidad es menor pero segura).
  • Otra opción a analizar: no poner «todos los huevos en la misma cesta», esto es, diversificar tu dinero contratando varios planes de pensiones con distinto nivel de riesgo. O, por qué no, otros productos financieros como Planes Individuales de Ahorro Sistemático (PIAS) o un fondo de inversión.
  • Con los planes de pensiones y PPA obtienes ventajas fiscales en función de lo que aportas al año. Pero no siempre se necesita aportar el máximo para conseguir la mayor desgravación. Toca hacer números y calcular cuánto debes aportar para pagar los menos impuestos posibles.

La larga trayectoria y experiencia de MAPFRE en todos estos productos de ahorro e inversión te ofrece las máximas garantías de que miles de clientes han quedado satisfechos con su seriedad y rigor para conseguir que tu jubilación sea mucho más cómoda y desahogada.

Revisado por MAPFRE