La inversión en planes de pensiones, como los que comercializa MAPFRE, nos permite ahorrar para la jubilación, obtener un rendimiento de ese capital y reducir nuestra carga fiscal. A la hora de destinar nuestro dinero a estos productos de ahorro, podemos elegir entre realizar aportaciones periódicas, cada mes, o realizar aportaciones puntuales, en función de nuestra capacidad financiera.

En ambos casos, el límite que establece la Ley para las aportaciones a planes de pensiones, como norma general, es de 8.000 euros anuales o el 30% de los rendimientos del trabajo. Además, se pueden aportar otros 2.500 euros adicionales a productos de ahorro del cónyuge, en el caso de que sus rentas anuales no superen los 8.000 euros. Los partícipes con discapacidad pueden aportar hasta 24.250 euros, y aportar liquidez a estos productos cuenta con importantes ventajas fiscales.

Aportaciones periódicas

Las aportaciones periódicas a planes de pensiones mejoran los hábitos de ahorro y nos permiten planificar mejor nuestro presupuesto. Con una metodología y un modelo de cálculo adecuado, podemos saber qué gastos son menos necesarios y cuáles podemos descartar para destinar más a la jubilación.

Con este tipo de modalidad de aportaciones a planes de pensiones, además, protegeremos nuestros ahorros de los episodios de volatilidad del mercado. En el caso de los productos de renta variable, que son los que, a la larga, mejores resultados proporcionan, una aportación mensual puede evitar que realicemos un ingreso en un momento de desplome de los mercados.

Además, las inyecciones mensuales de capital a estos productos evitan la obligación de disponer de fuertes volúmenes de capital en momentos determinados. La periodificación nos permite poder empezar a aportar (y a generar desgravaciones fiscales) desde sólo 50 euros mensuales.

Es el caso, por ejemplo, de un profesional que percibe 36.000 euros brutos anuales (cerca de 1.950 euros netos al mes en catorce pagas), con gastos fijos de 1.000 euros mensuales, que decide aportar 120 euros a su plan de pensiones. Al final de año, se desgravará 1.440 euros en su declaración del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

Calculadora y bolígrafo

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Aportaciones puntuales

Las aportaciones puntuales a planes de pensiones se suelen realizar, sobre todo, en dos momentos concretos:

  • Final de año: Para aprovechar la ventaja fiscal
  • Periodo de declaración de la Renta (abril-junio): Cuando los contribuyentes son más conscientes de las ventajas fiscales de realizar aportaciones a planes de pensiones

Las aportaciones puntuales son útiles, por ejemplo, para aquellos trabajadores que tienen ciertos altibajos en los ingresos y, en algunos ejercicios, obtienen más ingresos que en otros. Esto les permite realizar inyecciones de capital más abultadas en momentos puntuales.

De esta forma, pueden incrementar su base imponible de ahorro y aumentar la desgravación fiscal en la declaración de la Renta. Esto es especialmente útil en años de ingresos más elevados, ya que el coste fiscal también se eleva. Con la aportación a planes de pensiones, podemos reducirla.

Lo ideal, en el escenario óptimo, es combinar ambos modelos: contratar un plan de pensiones y establecer un modelo de aportaciones periódicas que podamos complementar con inyecciones puntuales.

 

Borja Carrascosa Nogales

Consultor y MBA por IE Business School

Colaborador MAPFRE