4 Min de lectura | Las personas con discapacidad tienen un régimen especial para los planes de pensiones constituidos a su favor. Descubre todos los detalles del régimen especial para partícipes con discapacidad.

Además de los planes de pensiones del régimen general, existen otros planes menos conocidos que pueden favorecer considerablemente a aquellos partícipes que acrediten determinadas situaciones de discapacidad y también a sus familias, por las ventajosas condiciones que ofrecen y los importantes beneficios fiscales que comportan. Son los planes de pensiones y otros sistemas de previsión social constituidos a favor de personas con discapacidad. Este régimen especial para partícipes con discapacidad añade a las ventajas del régimen general (ahorro a largo plazo para proveer un capital o unas rentas al llegar a la jubilación) la ampliación de los límites de aportación y desgravación.

No obstante, en este caso también es aconsejable proveerse de un sistema de ahorro privado como estos que te ofrece MAPFRE  con el fin de mantener el mismo nivel económico cuando llegue el momento de la jubilación.

Personas que pueden acogerse al régimen especial para partícipes con discapacidad

La ley establece que pueden solicitar la aplicación de un plan de pensiones para personas con discapacidad:

  • Las personas afectadas por una discapacidad psíquica igual o superior al 33 por ciento.
  • Las afectadas por una discapacidad física o sensorial igual o superior al 65 por ciento.
  • Las que tengan una incapacidad declarada judicialmente, con independencia de su grado.

Es necesario que el partícipe con discapacidad se adhiera expresamente a este régimen por sí mismo o a través de su representante -preferentemente por escrito u otro medio del que quede constancia- y que acredite el grado de minusvalía mediante un certificado o resolución expedido por el IMSERSO o el órgano competente de las comunidades autónomas, o por resolución judicial firme.

Vista parcial de una silla de ruedas llevando a una persona mayor

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Aportaciones a los planes de pensiones

Respecto a las aportaciones a los diferentes tipos de planes de pensiones, los límites establecidos son conjuntos para todos los sistemas de previsión social constituidos a favor de personas con discapacidad.

Personas que pueden hacer aportaciones:

  • El propio partícipe con discapacidad. Reducen la base imponible general en la declaración de la renta del contribuyente que realiza la aportación.
  • Personas con relación de parentesco con el partícipe con discapacidad en línea directa o colateral hasta el tercer grado inclusive, así como el cónyuge o quienes le tuviesen a su cargo en régimen de tutela o acogimiento, siempre que la persona con discapacidad sea designada beneficiaria de manera única e irrevocable para cualquier contingencia, salvo la de muerte del discapacitado, en cuyo caso podrá generar prestaciones de viudedad u orfandad a favor de los aportadores. Estas aportaciones reducen la base imponible en la declaración de la renta de la persona que las realiza.

Conviene saber que las aportaciones que no hubieran podido reducirse por insuficiencia de base podrán reducirse en los cinco ejercicios siguientes, siempre que así se hubiera solicitado en las respectivas declaraciones del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

Límite anual de las aportaciones

Límite anual de las aportaciones

El partícipe con discapacidad puede realizar aportaciones hasta un máximo de 24.250 euros al año.

Por su parte, cada una de las personas emparentadas con él (citadas anteriormente) puede aportar 10.000 euros al año. Este límite computa de forma independiente al aplicable, en su caso, a las aportaciones realizadas por estos contribuyentes a sus propios planes de pensiones y a los otros sistemas de previsión social.

La aportación conjunta máxima es de 24.250 euros anuales. En esta cuantía se incluyen tanto las aportaciones realizadas por el partícipe como las efectuadas por otras personas a su favor.

Las realizadas por el partícipe tienen prioridad en la reducción y después, si hubiera margen, las realizadas por otros a su favor.

Ejemplo

Una persona con discapacidad contrata un plan de pensiones con una aportación de 3.000 euros. Su hermano, que gestiona un negocio que le ha generado unos rendimientos de 100.000 euros en el presente año, decide contribuir al plan con una aportación de 6.000 euros. Además, había aportado a su propio plan 8.000 euros.

Límite anual de las aportaciones

Tributación de las prestaciones en el momento del rescate del plan de pensiones

Estas prestaciones constituyen rendimientos del trabajo en el momento de la percepción de las mismas por las personas discapacitadas. La misma calificación procede en caso de disposición anticipada de los derechos consolidados.

Las prestaciones que se perciben en forma de renta gozan de una exención en el IRPF de hasta tres veces el IPREM (22.558,77 euros para 2020).

Si la prestación la percibe en forma de capital y corresponde con aportaciones realizadas antes de 2007, el porcentaje de reducción aplicable es del 50 por ciento, en los mismos términos que los previstos en el régimen general.

MAPFRE