//Cómo elegir el plan de pensiones que más me conviene

Cómo elegir el plan de pensiones que más me conviene

3 minutos | A la hora de plantearnos un producto complejo como un plan de pensiones, hemos de tener en cuenta ciertos factores que pueden inclinar la balanza en favor de un tipo de plan u otro. Edad o condiciones d epartida han de ser tenidas en cuenta.

Teniendo en cuenta aspectos como nuestro perfil inversor, nuestra edad actual, la edad prevista para la jubilación y el nivel de ingresos con el que contamos en el momento de contratar, es posible determinar qué plan de pensiones nos conviene más.

Como sabemos, no es lo mismo tener el horizonte de la jubilación todavía lejano como tenerlo al alcance de la vista. Es decir, cuanto más tiempo tenemos por delante, más tendemos a relajarnos, a pensar que la jubilación es algo que tardaremos mucho tiempo en alcanzar, y que por tanto “ya resolveremos”. Nada más lejos de la realidad, porque el hecho de que falten 30 o más años para alcanzar la fecha señalada significa que es el mejor momento para comenzar el ahorro de cara a esos años.

Ventajas y riesgos de cada plan de pensiones

Cuanto más jóvenes seamos más podemos arriesgarnos, dentro de un orden, al contratar productos que sean más agresivos con nuestras inversiones. Es decir, teniendo un horizonte razonablemente lejano para la jubilación, un plan de pensiones de renta variable, o más basado en ese tipo de renta, es mejor opción que cuando el momento está más cercano. Es cierto que siempre existe el riesgo, que la inversión puede no crecer como nosotros pensábamos, pero al tener tiempo de reacción, siempre podemos recuperarnos.

Los planes de pensiones dependiendo del riesgo que queramos asumir pueden clasificarse como:

  • Renta fija a corto plazo: estos planes suelen tener rentabilidades muy pequeñas, sino cero o levemente negativas, porque al invertir en productos como las Letras del Tesoro, de rentabilidad muy escasa aunque muy estable, las comisiones pueden hacer que el resultad sea levemente negativo. Se entiende por corto plazo una duración de menos de dos años.
  • Renta fija a largo plazo: las inversiones siguen sin ser en bolsa, pero al poder tener un plazo superior a los dos años se consigue una mayor rentabilidad que en el caso anterior. Igualmente son productos muy seguros, pero son de un riesgo algo mayor que los de corto plazo porque según varíen los tipos de interés, así variará nuestra rentabilidad. Recomendables si nos quedan más de 5 años para la jubilación.
  • Garantizados: estos planes garantizan previamente el capital invertido y un rendimiento, que no es grande pero que suele ser algo mejor que el que se consigue con renta fija a corto plazo. Están recomendados para las personas que no quieren riesgos, o bien para aquéllos que tienen cercana la edad de jubilación.
  • Renta fija mixta: este tipo de plan invierte un máximo de un 30% en bolsa, de modo que tenemos una parte importante de renta fija, y otra menos importante que puede asumir grandes rentabilidades, o bien rentabilidades muy malas. Es decir, ese 30% es el que introduce el riesgo en el plan que, siendo todavía bastante conservador, está más indicado para personas con el horizonte a un mínimo de 10 o 15 años. Depende claramente de las fluctuaciones de la Bolsa, pero por otro lado también puede darnos alguna alegría.
  • Renta variable mixta: aquí invertimos las tornas. Se pasa de un 30% de inversión en renta variable a un porcentaje que va desde ese 30% al 75%, algo que ya para muchas personas son palabras mayores. En este tipo de plan, la renta fija actúa como “amortiguador” en las épocas en las que se registren pérdidas por la parte variable. Ideal tener todavía 15 o 20 años hasta la fecha de jubilación.
  • Renta variable: aquí ya hablamos de una proporción de renta fija vestigial, algo que está indicado para quien quiera asumir riesgos, sea cual sea su edad. Se invierte más del 75% del capital en renta variable, así que o bien te quedan más de 20 o 25 años para jubilarte, de modo que puedas afrontar los momentos de pérdidas, o bien eres un adicto al riesgo. Eso sí, las posibles rentabilidades superan con creces las de cualquier otro plan.

Recuerda, en cualquier caso, que los Planes de Pensiones MAPFRE están pensados para abarcar a los distintos tipos de inversores y que todos ellos encuentren el que más encaja con su filosofía de vida y expectativas.

2020-05-18T11:04:26+02:004 septiembre, 2019|

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