3 Min de lectura | La renta vitalicia es una de las opciones que los ahorradores pueden elegir para cobrar el capital acumulado en un producto financiero. Para muchas personas, es la forma más adecuada de cobrar el dinero acumulado durante la vida laboral. A continuación, explicamos cómo funciona exactamente.

En la actualidad, una de las mayores preocupaciones de la sociedad es el ahorro para la jubilación. Dado que el futuro de las pensiones públicas está en entredicho, los productos financieros son una de las mejores alternativas para disfrutar de los últimos años de vida. En este sentido, es importante conocer cómo funciona la renta vitalicia, una de las formas de rescatar el capital acumulado.

¿Qué es una renta vitalicia?

Una renta vitalicia es un cobro periódico que se percibe desde el momento en el que se decide rescatar el dinero de un producto de ahorro hasta el momento del fallecimiento. A través de esta opción, el capital aportado se convierte en rentas que se cobran de forma mensual normalmente.

La cantidad que se recibe depende del dinero que se haya acumulado, así como de otros factores como, por ejemplo, la edad. Además, estos pagos fijos pueden surgir de diferentes productos: planes de pensiones, planes individuales de ahorro sistemático (PIAS), planes de previsión asegurada (PPA), seguros de vida, etc.

¿Cómo funciona una renta vitalicia?

El funcionamiento de una renta vitalicia es muy sencillo: a partir de las aportaciones realizadas a un producto de ahorro, la aseguradora calcula la cantidad que puede recibir el beneficiario cada mes. En este cómputo también se tienen en cuenta la esperanza de vida del titular y la rentabilidad que genera la parte del capital que va quedando pendiente de cobrar.

Es importante aclarar que las rentas vitalicias no se pueden heredar, ya que no funcionan del mismo modo que las rentas perpetuas. Cuando se produce la muerte del beneficiario, el derecho a percibir estos pagos periódicos se extingue, sin que llegue a formar parte del patrimonio que se transmite a los sucesores, salvo que en las cláusulas del contrato se establezca lo contrario.

Ventajas de las rentas vitalicias

  • Esta forma de rescatar el capital de un producto financiero ofrece una atractiva rentabilidad y una fiscalidad muy ventajosa, sobre todo cuando ya se está disfrutando de la jubilación o la edad del titular es más avanzada.
  • Las rentas vitalicias aportan seguridad y tranquilidad gracias a que esta modalidad garantiza un pago mensual durante todo el tiempo que reste hasta el fallecimiento.
  • Este sistema permite complementar la pensión pública, pero consumiendo el capital acumulado de forma progresiva.

Inconvenientes de las rentas vitalicias

A la hora de elegir esta opción de rescate del capital, también es preciso tener en cuenta las desventajas que tienen las rentas vitalicias:

  • Dado que el cobro a través de esta fórmula se calcula teniendo en cuenta la esperanza de vida del beneficiario, puede ocurrir que no se llegue a recuperar todo el dinero si el fallecimiento se produce antes. En estos casos, los herederos tienen derecho a solicitar la parte que reste, aunque siempre se debe cumplir con lo pactado en el contrato.
  • En comparación con otros productos financieros, las rentas vitalicias no generan un interés demasiado alto. Por norma general, suele oscilar entre el 1 y el 1,5 por ciento anual, lo que ofrece un beneficio limitado. No obstante, cuanto mayores sean las inversiones, más rendimiento se puede conseguir para complementar la pensión pública.

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