3 Min de lectura | Si se cuenta con algunos ahorros, la mejor forma de rentabilizar el dinero es invertirlo. Existen múltiples formas de obtener un beneficio importante, entre las que cada vez va cobrando un mayor protagonismo la adquisición de objetos que se revalorizan con el tiempo.

Invertir en colecciones rentables consiste en adquirir bienes únicos de los que no existan demasiadas unidades confiando en que se revalorizarán en el futuro. No obstante, antes de lanzarse a comprar cualquier objeto, es recomendable analizar cuáles son las categorías que más interesan y que, por lo tanto, es más probable que incrementen su valor con el paso de los años para obtener un alto margen de beneficio.

Por ello, si se dispone de algunos ahorros es interesante valorar la posibilidad de obtener una rentabilidad a través de esta vía. Los artículos de coleccionista son una opción diferente a las inversiones convencionales, pero al igual que estas, también implican un cierto nivel de riesgo.

Objetos de arte

Tradicionalmente, los objetos de arte siempre han constituido una de las colecciones más rentables, además de posicionarse como una de las más aclamadas por la sociedad. La gran ventaja de este tipo de bienes es su amplio catálogo, donde es posible elegir entre cuadros, estatuas, tapicerías, grabados, fotografías, artesonados, etc.

Independientemente del objeto que se adquiera, todos tienen en común que se revalorizan con el tiempo. Sin embargo, se debe tener en cuenta que este tipo de inversiones tienen un coste elevado y, además, exige tener unas nociones básicas sobre cómo funciona este mercado.

Por suerte, las inversiones en arte están empezando a ser accesibles para todos los bolsillos actualmente gracias al trabajo de los nuevos talentos. En algunos casos, se trata de objetos que se revalorizarán a largo plazo debido a que el artista empiece a ser más conocido.

Vinos

Invertir en una colección de buenos caldos es un éxito asegurado. Si se cuenta con el dinero suficiente, se pueden comprar algunas de las botellas más exclusivas, de las que se podrá conseguir una alta rentabilidad debido a la escasa oferta de las mismas. El margen de beneficio más alto se consigue cuando se trata de una producción a pequeña escala, pero que tiene una gran demanda.

En los últimos años, la inversión en este tipo de productos ha supuesto una auténtica revolución, sobre todo los que llevan el sello de España. Algunos vinos nacionales se pueden llegar a revender por hasta casi 1.000 euros y gran parte de este fenómeno se debe a la venta online que permite llegar a compradores de cualquier parte del mundo.

Coches clásicos

Los vehículos clásicos son otra de las colecciones más rentables, aunque para ello es necesario realizar una inversión muy fuerte. Además, para rentabilizar la adquisición es importante que el coche se encuentre en buen estado, que tenga una determinada antigüedad y, en la medida de lo posible, que esté avalado por una historia especial. Si se cumplen estos requisitos, es muy fácil que estos objetos se revaloricen a medio plazo.

En caso de no contar con el presupuesto suficiente para comprar un modelo antiguo, hoy en día algunos coches que se han dejado de fabricar se consideran auténticas joyas. Es importante prestar atención a los vehículos que han sido un hito en el mundo del motor para invertir en su adquisición y esperar a que se conviertan en un artículo de colección.

Aunque invertir en una colección puede llegar a ser muy rentable, es cierto que no todo el mundo se atreve a hacerlo. Dado que es una decisión arriesgada y se necesita contar con experiencia para comprar y vender de la forma más ventajosa, conviene valorar otras vías de inversión. MAPFRE pone a disposición de cualquier ahorrador un gran abanico de servicios y productos financieros para exprimir al máximo el capital disponible.