3 Min de lectura | Para algunas personas, la regla del 72 es una herramienta básica del día a día, ya que permite calcular rápidamente y de forma aproximada la rentabilidad que tendrá una inversión, por ejemplo. A continuación, explicamos algunos aspectos importantes para hacer estimaciones a través de este método.

La regla del 72 hace referencia a una ecuación muy simple que se utiliza para realizar estimaciones en diferentes situaciones. Por norma general, es una herramienta básica para saber cuánto tiempo se puede tardar en incrementar un determinado capital teniendo en cuenta una cierta rentabilidad. También en el supuesto contrario, es decir, qué rentabilidad es precisa para multiplicar una cantidad concreta de dinero en un plazo específico.

Esta fórmula es muy sencilla y para obtener la información que se necesita, tan solo hay que mover las variables:

Número de años = 72 / Tasa de rentabilidad
Tasa de rendimiento = 72 / Número de años

Particularidades de la regla del 72

Es importante tener en cuenta que la regla del 72 no es totalmente exacta, sino que solo se utiliza para obtener de forma rápida una información aproximada sobre operaciones que generan una cierta preocupación. Esta fórmula tiene una gran popularidad debido a su facilidad de uso en comparación con otros métodos.

Sin embargo, a la hora de calcular el tiempo que puede tardarse en duplicar los ahorros, esta regla solo funciona cuando se trata de un interés fijo. Asimismo, funciona mejor si se considera un interés compuesto, es decir, considerando que todas las ganancias del capital se suman a la cantidad inicial.

A grandes rasgos, la regla del 72 ofrece una aproximación lo más cercana a la realidad cuando la tasa anual de rendimiento oscila entre el 5 y el 11%. Cuanto más bajo o alto sea este porcentaje, la estimación va perdiendo precisión y se recomienda emplear otros sistemas.

Por otro lado, también cabe la posibilidad de emplear este sistema con otras variables, como es el caso del PIB (Producto Interior Bruto) de un país o la tasa de inflación. Estos dos factores influyen sobremanera en el valor del dinero, por lo que es interesante introducirlos en la ecuación en determinados supuestos.

Ejemplos de la regla 72

Tomando como base que se cuenta con unos ahorros de 8.000 euros, para saber cuánto tiempo debe transcurrir hasta que se conviertan en 16.000 euros realizando una inversión que reporta una rentabilidad anual del 5%:

72 / 5 = 14,4 años.

Por otro lado, para averiguar el interés necesario para multiplicar los 8.000 euros en 10 años, se debe realizar la siguiente operación:

72 / 10 = 7,2%.

Inconvenientes de la regla del 72

Pese a que la regla del 72 es una fórmula muy sencilla y fácil de recordar que se puede aplicar en diferentes circunstancias, presenta una serie de inconvenientes que es importante conocer:

  • Esta fórmula no contempla los supuestos de inflación, es decir, la subida continuada de los precios y la pérdida del valor del dinero. Esto significa que, aunque el capital se duplique en un número determinado de años, el poder adquisitivo se habrá visto alterado en el transcurso de dicho plazo.
  • En la regla del 72 tampoco se tienen en cuenta los impuestos que se deben pagar y que reducen los beneficios.
  • No se consideran los cambios que pueden experimentar las variables que se introducen en la ecuación. En su lugar, se prevé que permanecerán estables durante todo el tiempo.

Es importante considerar estos puntos a la hora de utilizar la regla del 72 para estimar la rentabilidad que puede ofrecer un determinado capital. En otro supuesto, para obtener el máximo beneficio de los ahorros, MAPFRE ofrece múltiples soluciones de inversión que se adaptan a cada usuario y se traducen en interesantes ganancias.