3 Min de lectura | En los contratos de alquiler es bastante habitual hablar de arrendador y arrendatario para referirse a propietario e inquilino respectivamente. Sin embargo, estos términos pueden dar lugar a diferentes dudas que conviene resolver cuando se va a arrendar una vivienda. Aquí lo explicamos.

Las dos figuras básicas de un contrato de alquiler son el arrendador y el arrendatario. Si no se está demasiado familiarizado con este sector es probable que surjan dudas sobre quién es cada uno. En este sentido, tanto el propietario de la vivienda como la persona interesada en arrendarla deben conocer dichos conceptos, así como los derechos y obligaciones que corresponden a ambas partes.

¿Quién es el arrendador?

El arrendador puede ser una persona física o jurídica. Hace referencia a quien tiene la propiedad del inmueble y decide alquilarlo, también se conoce como el casero. Se trata del sujeto que cede el uso del piso a un inquilino a través de un contrato de alquiler donde se recogen los diferentes puntos que se deben respetar durante el disfrute temporal de la vivienda.

¿Quién es el arrendatario?

Por su parte, el arrendatario también puede ser una persona física o jurídica, es decir, un particular o una empresa. En este caso, este concepto está relacionado con el usuario que alquila el inmueble para vivir en el mismo o realizar una actividad profesional. A través del contrato de arrendamiento, este sujeto adquiere el derecho a usar el bien a cambio del pago de una renta periódica.

¿Qué obligaciones tiene el arrendador?

Como propietario del inmueble, el arrendador está obligado a cumplir con los siguientes puntos:

  • Por norma general, es obligación del arrendador asumir el pago de las cuotas de la comunidad y el IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles).
  • Debe entregar el inmueble al inquilino en unas condiciones óptimas para habitarlo.
  • Tiene que asumir las reparaciones y sustitución de electrodomésticos que no sean consecuencia de un uso inadecuado por parte del arrendatario.
  • No puede entrar en la vivienda sin consentimiento del inquilino.
  • Está obligado a depositar la fianza en el organismo de vivienda correspondiente, así como devolver dicha cantidad al arrendatario cuando finalice el periodo del contrato si no se detecta ningún desperfecto en el inmueble.
  • Debe respetar el plazo de alquiler que se haya pactado o que esté establecido legalmente, salvo los supuestos contemplados por la ley.

¿Qué responsabilidad tiene el arrendatario?

  • El arrendatario está obligado a cumplir con todos los puntos reflejados en el contrato de alquiler, entre los que destaca el pago de la renta dentro del periodo acordado.
  • Debe mantener el inmueble en unas condiciones de habitabilidad adecuadas, de tal modo que cuando finalice el contrato, pueda entregar la propiedad en las mismas circunstancias en que fue cedida.
  • No puede realizar ninguna reforma que suponga una modificación del bien, así como tampoco causar ningún daño o realizar un mal uso del mismo. Antes de realizar cualquier cambio, es necesario consultarlo con el propietario para que lo autorice por escrito.
  • Tiene que adoptar un comportamiento que no provoque molestias al resto de vecinos del edificio.
  • Si el casero solicita entrar en la vivienda para realizar algún trabajo de mejora de las instalaciones, el inquilino debe facilitarle la entrada.
  • El arrendatario debe permanecer en el inmueble durante el tiempo mínimo que se haya pactado en el contrato, salvo que decida rescindir el mismo por diferentes motivos con los consiguientes efectos sobre la pérdida de la fianza u otras responsabilidades.

Tanto en el caso del arrendador como del arrendatario es recomendable contar con asesoramiento especializado antes de firmar el contrato de alquiler, así como durante su vigencia en el supuesto de que surja algún contratiempo. Además, en el caso del propietario es interesante contar con un Seguro de Protección de Alquileres MAPFRE que garantiza el cobro de las mensualidades en caso de impago y otras muchas ventajas.