En lo referente a la declaración de la renta, es habitual cuestionarse si los jubilados deben hacerla. La respuesta es sí. Esto ocurre porque la pensión por jubilación está considerada como un rendimiento del trabajo. Los jubilados, como todos aquellos que perciban rentas sujetas a IRPF, deben hacer la declaración de la renta, aunque con algunas excepciones: si el jubilado ingresa menos de 22.000 euros brutos al año y proceden de un mismo pagador, no está obligado a hacerla.

En caso de que exista más de un pagador, estarán exentas las rentas que no superen los 22.000 euros al año. Eso sí, teniendo en cuenta que las cantidades percibidas por el segundo pagador y restantes no superen los 1.500 euros anuales.

Pero si tiene una segunda vivienda alquilada, también debe tributar por ella en la base general del IPRF al tipo que corresponda, pero en este caso como rendimiento del capital inmobiliario. El propietario puede deducir gastos en los que incurra para la obtención del rendimiento como son los gastos de conservación y reparación del inmueble (pintar, arreglar instalaciones, etc).

¿Y si cobra una pensión en el extranjero?

Aquellas personas que obtengan pensiones de jubilación del extranjero también deben incluirlas en sus declaraciones de la renta. No declarar dichas cantidades puede generar diversos problemas, así que es recomendable mantenerse al día en lo que a ellas respecta. Si cobra una pensión del extranjero, el límite para no presentar la declaración es de 11.200 euros. Y debes saber que si estás jubilado y percibes una pensión del extranjero y hasta ahora no la declarabas, estás obligado a pagarla para regularizar la situación tributaria, pagando una sanción.

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Revisado por MAPFRE