Por norma general, los clientes tienen domiciliadas las facturas de luz, agua, gas, Internet, teléfono, etc., en sus cuentas corrientes. Esta es una forma sumamente cómoda de gestionar todos los pagos, aunque es recomendable revisar los movimientos de forma periódica para devolver un recibo si fuera necesario.

Este es un derecho que asiste a los usuarios en determinadas situaciones, como por ejemplo cuando se ha cargado una cantidad incorrecta o si la empresa proveedora continúa cobrando el servicio después de haber tramitado la baja.

Aunque no suele ser lo habitual, en estos casos se puede pedir a la entidad bancaria que gestione la devolución de la cuantía.

¿En qué plazo se puede devolver un recibo del banco?

Es importante saber que los clientes pueden devolver cualquier recibo. En el caso de préstamos o hipotecas contratados con la entidad bancaria, así como las comisiones de estos productos, solo se puede solicitar el reembolso si se justifica que existe algún error.

La ley establece que los usuarios cuentan con un plazo de 8 semanas desde que se produce el cargo para pedir su devolución. Si se trata de recibos no autorizados, este periodo se amplía hasta 13 semanas.

Una vez realizada la reclamación, el banco dispone de 10 días laborales para reintegrar la cuantía de la factura en la cuenta del cliente. En otro supuesto, también puede ocurrir que la entidad bancaria rechace la devolución del recibo, en cuyo caso el interesado, si desea recuperar su dinero, debe acudir a la vía judicial.

La forma más sencilla es hacerlo a través del área privada online o por la aplicación móvil de la entidad bancaria. En ambos casos, existe la opción “devolver recibo”, donde es preciso seleccionar un motivo de acuerdo con la Ley 16/2009 de Servicios de Pago. En otro caso, se puede contactar con el gestor personal para que realice el trámite.

Además de devolver un recibo dentro del tiempo estipulado, cualquier persona puede solicitar también al banco que no se carguen en su cuenta los importes que provengan de una determinada empresa. De este modo, es posible evitar el mismo problema en el futuro.

¿Qué consecuencias puede tener la devolución de un recibo?

A la hora de devolver un recibo es necesario tener un motivo que justifica dicha decisión: bien que el cargo no se ajusta al importe exacto o que ya se canceló la prestación del servicio. En otros casos, existe la posibilidad de acordar con el banco la devolución de cualquier adeudo sin necesidad de acreditar ninguna situación excepcional.

En este último caso, se debe tener en cuenta que el rechazo del cargo sin justificación puede tener consecuencias importantes. Una de las principales es la inclusión en alguna de las listas de morosos. Las personas que forman parte de estos registros encuentran multitud de problemas para acceder a un préstamo o una hipoteca.

Por otro lado, también puede ocurrir que la empresa acreedora corte el servicio del suministro, ya sea agua, electricidad, gas, teléfono, Internet, etc. O bien que el usuario reciba una demanda por impago.

Para evitar este tipo de problemas, es fundamental revisar los cargos que se realizan en la cuenta personal todos los meses. Además, se recomienda contar con un Seguro de Defensa Jurídica MAPFRE que protege al cliente como consumidor y usuario en este tipo de asuntos.