Factura de autónomo: alternativas legales

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¿Necesitas emitir una factura de autónomo sin estar dado de alta en el RETA ni inscrito en el censo de actividades económicas empresariales de Hacienda? Puede que las cooperativas de trabajo asociado sean tu solución.

 

Mujer joven delante de ordenador portátil y con una taza entre las manos.

Los trabajadores autónomos emiten facturas a sus clientes.

 

La normativa legal de la Seguridad Social es clara y directa: “Se entenderá como trabajador por cuenta propia o autónomo, aquel que realiza de forma habitual, personal y directa una actividad económica a título lucrativo, sin sujeción por ella a contrato de trabajo y aunque utilice el servicio remunerado de otras personas, sea o no titular de empresa individual o familiar”. Este es el profesional que puede emitir facturas de autónomo. No obstante, es posible facturar trabajos de forma puntual, perteneciendo a una cooperativa de trabajo asociado.

 

Como su propio nombre indica, las entidades empresariales que pueden facturar por ti se configuran legalmente como sociedad cooperativa legalmente constituida y registrada al amparo de la ley 4/1999, de 30 de marzo, de Cooperativas de trabajo asociado.

 

Las cooperativas de trabajo asociado han sido habituales en el sector de la agricultura y la ganadería desde hace años, pero en los últimos tiempos este modelo se ha replicado para ofrecer a profesionales de muy diferentes sectores –comunicación, publicidad, diseño y marketing, entre otros- la posibilidad de trabajar y facturar sus trabajos, sin tener que estar dado de alta en el Régimen de Trabajadores Autónomos.

 

Para saber si una cooperativa de trabajo asociado es una alternativa viable para tu caso y situación laboral debes tener claro cómo funcionan estas sociedades y por qué son una opción legal.

 

  • Las cooperativas de trabajo asociado se constituyen de manera legal y conforme a su normativa específica. Los trabajadores interesados se dan de alta en la sociedad convirtiéndose en parte de esta.
  • Para ser parte de una cooperativa, es necesario solicitar el ingreso en la misma, pagar una cuota de alta como asociado “cuota de inscripción” –no todas las sociedades la exigen-  y efectuar un depósito en concepto de “depósito de compra de títulos” que habitualmente se devuelve al interesado en el momento de causar baja efectiva.
  • La cooperativa da de alta a sus trabajadores en el régimen general de la Seguridad Social de manera puntual, según las necesidades y días – u horas- de trabajo declaradas por el empleado.
  • Todas las sociedades tienen una cuota por sus servicios que cobran a cada partícipe en forma de porcentaje por cada una de sus facturas emitidas, normalmente es una cantidad fija, pero hay entidades con un amplio abanico de modalidades como planes económicos para estudiantes.
  • La cooperativa se encarga de todos los trámites legales y obligatorios y los cooperativistas solo tienen que informar de sus necesidades de alta o baja en cada momento, pudiendo emitir tantas facturas como necesiten con parte de esta entidad cooperativa.
  • Entre las actividades profesionales que suelen admitirse en este tipo de asociaciones laborales se encuentran las relacionadas con Marketing y publicidad, imagen y sonido, comercio electrónico, periodistas, traductores, fotógrafos, profesionales de comunicación, publicistas, relaciones públicas, diseñadores, decoradores, artesanos, artistas, dobladores, programadores, informáticos, maquetistas, creativos gráficos, profesores, ingenieros y otros desarrollos profesionales relacionados con ellas.

Con estas características, las cooperativas son hoy una modalidad de facturación para profesionales del tipo freelance que, por lo general, no tienen un trabajo continuado ni ingresos suficientes para convertirse en trabajadores por cuenta propia del Régimen Especial de la Seguridad Social.

 

Las facturas de autónomo y las que se emiten a través de una sociedad de trabajo cooperativo son similares y sirven para que un trabajador reciba ingresos de forma legal y efectiva, pero aunque mantienen forma similar y función idéntica no son iguales ni asimilables.

 

1. Factura de trabajador autónomo

Se trata de un documento personal del trabajador autónomo en su caso su empresa o negocio, Consta de todos los datos exigibles legalmente para la identificación de pagador y emisor e incluye todos los impuestos necesarios IVA e IRPF, como mínimo. El trabajador autónomo es el único que puede emitir este tipo de factura, está obligado a gestionar las mismas y cumplir con sus obligaciones fiscales derivadas, como las declaraciones y pagos de IVA trimestral.

 

2. Facturas de trabajadores parte de una cooperativa de trabajo asociado.

La cooperativa es la que emite y cobra las facturas de todos sus cooperativistas. El freelance cooperativista prepara su factura, de acuerdo con los modelos que facilitan las cooperativas, el cliente ingresa el dinero en la cuenta de la entidad empresarial y la cooperativa descuenta los impuestos, el porcentaje comisión por su mediación y lo que se haya estipulado con el trabajador, y transfiere el resto del dinero a la cuenta indicada por el trabajador.

 

Para emitir facturas de autónomo no hay alternativas legales: hay estar dado de alta y al corriente de pagos del RETA, asimismo hay que cumplir con las obligaciones propias del trabajador por cuenta propia con Hacienda. La otra posibilidad legal es emitir facturas como trabajador por cuenta ajena de una cooperativa de trabajo asociado, no eres un trabajador autónomo por lo que no tienes que asumir responsabilidades como tal, ni con Hacienda ni con la Seguridad Social, es la cooperativa la encargada de hacer este tipo de trámites para todos sus cooperativistas.

 

Los expertos laborales aconsejan elegir el régimen más adecuado a tu situación, ingresos y necesidades; es imprescindible echar cuentas y ser realistas. Lo habitual en los últimos tiempos es que los profesionales como fotógrafos, escritores o diseñadores con trabajos esporádicos y de baja facturación, se integren en una cooperativa de trabajo asociado para poder recibir los ingresos de sus trabajos, ya que el alta como autónomo no suele ser rentable, pero es importante que hagas tus números y si tienes dudas, consultes con un especialista o con la propia Seguridad Social. Las facturas de autónomo son un instrumento legal que te ayuda a cotizar para tu jubilación y cada vez hay más jubilados autónomos en España. Además, de cara a tu retiro profesional, puedes contar con un Plan de Pensiones MAPFRE con aportaciones y rentabilidad a tu medida, para que tu futuro esté más que garantizado.

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