Un préstamo hipotecario es un pago mensual de una cuota durante un determinado periodo de tiempo. En muchas ocasiones, y debido a que has conseguido ahorrar algo de dinero, es posible que puedas amortizar la hipoteca antes de los años que has firmado y de esta manera acabar con la relación con el banco. Esta opción está disponible y puedes aplicarla si tienes el dinero suficiente para acabar de una vez con la hipoteca pero, ¿realmente te interesa?

¿Qué significa amortizar la hipoteca?

Por lo general, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) la media de las hipotecas en nuestro país se sitúa en un periodo de 24 años. Muchas personas firman hipotecas a 30 o 40 años ya que las cuotas mensuales son inferiores y más sencillas de asumir. Pero puede darse el caso de que gracias a que has conseguido ahorrar dinero puedas adelantar voluntariamente los pagos de la hipoteca, es decir, amortizarla.

    Dentro de la amortización existen dos modalidades: la amortización parcial en la que se cancela el capital pendiente y la amortización total en la que se adelanta el total de la deuda pendiente y se cancela de forma anticipada la hipoteca. La primera de ellas, la parcial te da la opción de reducir la cuota mensual o el plazo de la hipoteca.

    Ventajas fiscales de amortizar la hipoteca

    Hombre con dinero en una mano y calculadora en la otra

    Los valores negativos del Euribor hacen que en la actualidad no sea demasiado rentable amortizar la hipoteca. Aunque la amortización de la hipoteca de forma anticipada hará que ahorres dinero en el pago de intereses.

    Esto se debe a que las hipotecas que se conceden en España utilizan un sistema de amortización consistente en el pago de mayores intereses de la deuda durante los primeros años de esta. Cuando firmas una hipoteca y comienzas a pagar, las primeras cuotas están destinadas al pago de los intereses hipotecarios. Por tanto, si quieres amortizar tu hipoteca, la mejor opción es que lo hagas durante estos primeros años.

    La legislación respecto a la Declaración de la Renta se ha modificado, desapareciendo la deducción por adquisición de vivienda. Esta se aplica a aquellas viviendas que se compraron antes del 2013, momento en el que se modificó esta ley.

    Las viviendas compradas antes de dicho año pueden desgravarse el 15 por ciento del pago de la hipoteca y los seguros con un tope máximo de 9.040 euros. Por lo tanto, llegar a este máximo hará que ahorres en la declaración de la renta.

    Pero aparte de esto, debes tener en cuenta que amortizar la hipoteca cuando lo haces antes de finalizar el plazo, no es gratuito y algunas entidades financieras aplican comisiones por este hecho, aunque suelen ser bastante bajas y compensan.

    ¿Cancelo mi hipoteca o reduzco las cuotas?

    No canceles la hipoteca si no tienes ahorros suficientes para ello, ya que si vienen imprevistos no contarás con un fondo de emergencia. La mejor opción es que reserves una parte de tus ahorros para posibles problemas y con ella te hagas cargo de la amortización.

    Otra opción es reducir las cuotas, de este modo terminarás de pagar tu hipoteca antes y la cantidad que pagarás será inferior a la que contrataste en un principio al haber sido capaz de disminuir los intereses. Por su parte si eliges esta opción seguirás pagando la misma cantidad de hipoteca todos los meses y dispondrás de menos liquidez para hacer frente a otros gastos.

    La amortización de la hipoteca siempre te ayudará a ahorrar aunque el Euribor esté bajo, siempre es mejor eliminar la deuda y dejar de pagar intereses cuanto antes. Debes tener en cuenta que cuanto antes la amortices, mejor. Además si aun puedes acogerte a las ventajas fiscales de compra de vivienda no dejes pasar la oportunidad de pagar el máximo para amortizar más deuda.