3 Min de lectura | Aunque trabajar por cuenta propia implica mayores quebraderos de cabeza, esta modalidad tiene múltiples beneficios. Además de la libertad y la satisfacción personal que reporta, también existen ciertas ventajas fiscales para los autónomos que son de gran ayuda para gestionar las cuentas.

Todos los trabajadores por cuenta propia tienen la obligación de presentar la declaración de la renta cada año. Además, deben pagar otros impuestos de forma regular, como es el caso del IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido) y el IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas). No obstante, se pueden beneficiar de algunas ventajas fiscales para los autónomos que conviene conocer al detalle.

Este tipo de incentivos varían según la clase de actividad que se desarrolle y están regulados por ley. A pesar de ello, en todos los casos tienen la finalidad de reducir la carga impositiva que se debe pagar.

Deducciones

Las deducciones son una tipología de beneficio fiscal para los autónomos que reduce de forma directa la base imponible del impuesto que se trate. Para acceder a esta ventaja, los trabajadores por cuenta propia deben reunir los requisitos establecidos, así como justificarlos.

Los gastos más habituales que pueden convertirse en desgravaciones son:

  • Adquisición de materias primas, material de oficina, embalajes, envases, mercancía, etc., que sean necesarias para la empresa.
  • Alquiler del local y los gastos de electricidad, gas, Internet y teléfono.
  • Sueldos que se pagan a los trabajadores, así como dietas, desplazamientos, retribuciones en especie, etc.
  • Cotizaciones propias y otras que se derivan de la contratación de empleados.
  • Gastos de servicios externos, como abogados, auditores, etc.
  • Leasings, alquiler de equipos tecnológicos e informáticos, servicios de asistencia técnica, etc.
  • Cuotas de asociaciones, cursos de formación, etc.
  • Algunos impuestos, como el IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles) o el IAE (Impuesto sobre Actividades Económicas).
  • Gastos en investigación y desarrollo, publicidad, intereses de un préstamo o crédito, etc.
  • Seguros de vida, seguros de salud y seguros de hogar si los autónomos trabajan en casa.

Exenciones

Esta ventaja fiscal dispensa a los autónomos de pagar determinados impuestos. Un ejemplo de ello es la baja por maternidad o paternidad que no genera ninguna obligación tributaria. Asimismo, también tiene lugar cuando existe una carga fiscal, pero se exime o se reembolsa la cantidad que corresponda con la finalidad de regular la situación económica del trabajador.

Tasas reducidas

Los tipos impositivos reducidos son un beneficio fiscal al que pueden acceder los autónomos cuando inician una actividad. En el momento de crear un negocio, se suele aplicar una tasa reducida en determinados tributos, como por ejemplo en el IRPF cuyo porcentaje durante los primeros tres años es del 7%.

Bonificaciones

Algunas de las bonificaciones más importantes para los autónomos son las siguientes:

  • Tarifa plana de 60 euros al mes durante el primer año para los nuevos trabajadores por cuenta propia si cotizan por la base mínima o una bonificación del 80% si cotizan por una base más alta.
  • Baja temporal por maternidad, paternidad o situación asimilada.
  • Bonificaciones para cuidar a menores de 12 años o personas dependientes con la finalidad de facilitar la conciliación de la vida personal y profesional de los autónomos.
  • Tarifa plana para madres autónomas que reanuden su actividad antes de dos años desde el momento de la baja.
  • Bonificaciones para autónomos con un grado de discapacidad igual o superior al 33%.

Aplazamientos o fraccionamientos de impuestos

Esta ventaja fiscal de los autónomos permite aplazar o fraccionar las obligaciones tributarias cuando se encuentran en una situación de falta de liquidez o cuando por cualquier otro motivo no es posible hacer frente al pago de los impuestos. En algunos casos, es necesario pagar un pequeño interés como consecuencia del retraso en el abono, aunque no supone un gran desembolso.

Pese a estos beneficios fiscales que permiten a este colectivo de trabajadores administrar su dinero disfrutando de un cierto ahorro, es aconsejable contratar un Plan de Pensiones MAPFRE siempre que se pueda. De este modo, es posible planificar el momento de la jubilación complementando la reducida pensión pública a la que, por norma general, tienen derecho los autónomos.

¿Quieres conocer la cuantía de tu futura pensión?

CALCULA TU PRECIO

MAPFRE