///Claves para elegir un plan de ahorro de jubilación para mayores

Claves para elegir un plan de ahorro de jubilación para mayores

5 minutos | Aunque quede poco para tu jubilación, aún estás a tiempo de ahorrar para complementar tu pensión pública. Estos son los planes de ahorro recomendados para mayores.

 

 

 

Si estás ya próximo a la jubilación y no has hecho nunca ningún plan para ahorrar con vistas a la nueva etapa que se avecina, aún estás a tiempo de suscribir un plan ahorro de jubilación para mayores.

Aunque lo ideal es comenzar a una edad cuanto más temprana mejor, todavía tienes un pequeño margen para acumular unos ahorros que sirvan de complemento a la pensión pública para proporcionarte mayor seguridad y bienestar.

Naturalmente, las rentabilidades no serán las mismas que si se hubiera comenzado de joven, pero aún se puede sacar un beneficio. De todas maneras, no cabe lamentarse, porque el tiempo no tiene marcha atrás.

Ahora, lo principal es informarse bien para ver cuál es el producto que más se adecua a tus necesidades y recursos económicos.

Productos de ahorro recomendables si estás a punto de jubilarte

Ilustración de una regadera regando una planta con billetes

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A partir de los 55 años, con un horizonte temporal reducido hasta la jubilación, lo prudente es apostar por inversiones seguras y no poner en riesgo el ahorro de toda una vida que tanto ha costado hacer.

El objetivo primordial es preservar el capital. Su principal inconveniente: una baja rentabilidad, que aún podría verse afectada negativamente por coyunturas económicas desfavorables. Además, como el margen para realizar aportaciones se reduce, el esfuerzo en las aportaciones tendría que ser más elevado.

En esta situación, lo correcto sería centrarnos en los Planes de pensiones, los Planes de Previsión Asegurada (PPA) y los Planes Individuales de Ahorro Sistemático (PIAS).

Planes de pensiones

Los planes de pensiones de renta variable mixta y los de renta pueden ser una buena solución para los años previos a la jubilación.

El funcionamiento de estos planes es sencillo: mientras que estás en activo aportas periódicamente dinero en función de tus posibilidades y objetivos de ahorro.

Solo se puede recuperar el dinero en alguno de los cuatro supuestos ordinarios: jubilación, invalidez, dependencia severa o gran dependencia o fallecimiento. Y, excepcionalmente, en situaciones de desempleo de larga duración, enfermedad grave y para evitar un desahucio. También, a partir de 2025, se pueden recuperar las aportaciones que tengan diez años de antigüedad.

Las aportaciones a planes de pensiones tienen un tratamiento fiscal como ningún otro producto financiero. Se permite desgravarlas anualmente en la base imponible del IRPF hasta la menor de las siguientes cantidades: 8.000 euros, o bien hasta el 30 por ciento de los rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas.

Sin embargo, se pagan impuestos cuando se cobra. En ese momento, lo ahorrado tributará como rentas del trabajo, con un tipo impositivo mínimo del 19 por ciento y máximo del 45, para rentas superiores a los 60.000 euros anuales.

Se permiten los traspasos de un plan a otro, sin tributar por ellos.

En MAPFRE existe una gran variedad de tipos de planes de pensiones adaptados al perfil de cada ahorrador. Entre los productos más idóneos para personas próximas a la jubilación podemos citar el Plan de Pensiones MAPFRE Renta, dirigido a los inversores más conservadores. Predominan los activos a corto-medio plazo que ofrecen un alto rendimiento e invierte en su mayor parte en renta fija, tanto pública como privada, y hasta un máximo del 12 por ciento en renta variable.

También cabe destacar el Plan MAPFRE Capital Responsable, que se beneficia de las altas rentabilidades del mercado de renta variable asumiendo un riesgo bajo.

Planes de Previsión Asegurados (PPA)

Los PPA son un producto financiero casi idéntico a un plan de pensiones normal, aconsejable para personas con edad cercana a la jubilación, con un perfil mayoritariamente conservador, que no quieren asumir riesgo alguno y exigen una rentabilidad garantizada.

Como están vehiculizados a través de una póliza de seguro en lugar de en un fondo de pensiones, es decir, son un seguro de ahorro, el capital aportado está garantizado por ley, así como una rentabilidad mínima durante todo el tiempo de vida del producto. Esta rentabilidad varía según el rendimiento obtenido por las aseguradoras en sus inversiones.

Tienen la misma fiscalidad que los planes de pensiones, y su liquidez está sujeta también a las mismas condiciones. Recuperar el dinero antes de la fecha de vencimiento pactada conlleva penalizaciones.

La duración de los PPA se ajusta a las necesidades de cada cliente. El asegurado deberá hacer ingresos periódicos que contarán como capital aportado.

Además de un instrumento de ahorro, es un seguro con cobertura en caso de fallecimiento.

Planes individuales de ahorro sistemático (PIAS)

Los PIAS podrían definirse como un plan de ahorro vinculado a un seguro de vida. Tomador, asegurado y beneficiario son la misma persona.

Los titulares se comprometen a realizar aportaciones puntuales o periódicas durante la vida del contrato con un tope máximo anual de 8.000 euros.

El titular puede disponer del dinero cuando lo desee, aunque lo ideal es dejarlo al menos un lustro para no perder las ventajas fiscales.

Las aportaciones no se pueden deducir en el IRPF. Sus ventajas fiscales se concentran en el momento del rescate, cuando se cobra el dinero acumulado más las ganancias obtenidas. Para disfrutar de dichas ventajas deben cumplirse dos condiciones:

  • Que hayan transcurrido al menos cinco años desde que se hizo la primera aportación.
  • Que el cobro se produzca en forma de renta vitalicia.

De esta forma, podemos obtener una reducción entre el 60 y el 92 por ciento en el IRPF en función de la edad del titular. Por ejemplo, una persona mayor de 70 años sólo pagará por el 8 por ciento de la renta obtenida.

Si, por el contrario, se cobra en forma de capital, es decir, todo el dinero de una vez, los intereses obtenidos tributarán como capital mobiliario, con los siguientes tipos impositivos:

  • 19 por ciento, de 0 a 5.999 euros.
  • 21 por ciento, entre 6.000 y 49.999 euros.
  • 23 por ciento, a partir de 50.000 euros.

MAPFRE dispone de varios PIAS, dependiendo del riesgo. Para las personas que dispongan de capital y quieran invertirlo en el momento de la contratación, está el PIAS Ahorro Inversión, con beneficios de interés superiores y ajustados al mercado.

2020-05-28T17:46:16+02:0020 mayo, 2020|

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