3 minutos | Como ya deberíamos saber, cada uno de nosotros contribuye a sufragar las pensiones actuales, es decir, paga las pensiones de los jubilados de hoy.

Cuando cobramos nuestra nómina a final de mes, ya se han deducido las correspondientes contribuciones que es nuestro deber abonar como trabajadores, y entre ellas se destina una parte a la Seguridad Social. De estas cantidades, una parte es la que corresponde a pagar las pensiones.

Cuando llegue el momento de nuestra jubilación estaremos pendientes de que los trabajadores de ese momento paguen nuestras pensiones. Hemos de saber que, para asalariados, las cuotas se abonan entre el empresario y el trabajador. Es decir, contribuimos todos, y el empresario tiene que hacer frente al coste por trabajador, del que salen el sueldo del mismo, y todos los impuestos y cotizaciones asociados.

Cuánto se destina a costear las pensiones

Como dijimos, el empresario dedica una cierta cantidad de dinero mensual a tener empleado un trabajador. Si nos atenemos al Régimen General de la Seguridad Social, el porcentaje total por empleado que se destina a contingencias comunes es del 28,30%, del que el 4,7% corresponde al trabajador (es decir, lo paga), y el 23,6% restante corresponde al empresario. Como vemos, la carga es considerable para el empresario.

Ese 4,70% nos debería dar que pensar, pero debemos tener claro que se destina a pagar las pensiones parte del 28,30% del dinero destinado a tener un trabajador contratado, en global. Las contingencias comunes no son solo pensiones de jubilación, sino que el concepto es más amplio:

Contribuyen tanto los empresarios como los trabajadores con el fin de dar cobertura a las situaciones de necesidad que pudieran derivarse de: Incapacidad laboral temporal por enfermedad común o accidente no laboral, las prestaciones de jubilación, incapacidad y muerte y supervivencia (prestaciones de viudedad, orfandad, auxilio por defunción, pensión y subsidio en favor de familiares) por enfermedad común o accidente no laboral, protección a la familia, prestaciones farmacéuticas, asistencia sanitaria así como las situaciones de maternidad, paternidad, riesgo durante el embarazo y durante la lactancia natural

Es decir, con parte de nuestra nómina estamos costeando un montón de prestaciones que son, como podemos ver, de primera necesidad para muchas personas. Nosotros, y los empresarios, contribuimos con nuestros sueldos a sufragar multitud de prestaciones que son vitales para tantas familias.

¿Qué problema hay con esto?

Cada vez que hay un nuevo parado, o bien que hay una nueva baja en el total de personas activas, baja la aportación a estos fines. Baja el total de dinero disponible para pagar las pensiones, las prestaciones, la sanidad,…

Es el peligro y el gran problema del sistema actual, que cada vez hay más personas que necesitan prestaciones, pero en proporción hay menos personas que sostienen el sistema.

Por eso, conviene conocer el porcentaje de nuestro sueldo mensual que se destina a la protección social, y tener claro que es un buen momento para dedicar algo de nuestro bolsillo al  ahorro privado, de forma que lleguemos a la jubilación sin tener que preocuparnos tanto de que existan fondos suficientes para pagar nuestras pensiones. Porque esas pensiones las pagarán otros… ¿cómo sabemos que serán capaces?

Lo que debes saber…

  • Las pensiones se pagan mensualmente a partir de un porcentaje del sueldo del trabajador.
  • Actualmente, el empresario aporta un 23,6%, y el trabajador un 4,7% (del sueldo bruto que percibe).
  • Esta es la principal fuente de financiación de las pensiones, algo que a veces no tenemos del todo en cuenta.