3 Min de lectura | Cuando llega el momento de presentar la declaración de la renta, suelen surgir dudas sobre lo que significan algunos conceptos. Uno de ellos es la base imponible del ahorro y sus diferencias con la base imponible general. Aquí explicamos en qué consiste y cómo se calcula.

En primer lugar, es importante tener claro que la base imponible del IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas) se divide en dos partes: por un lado, la base imponible general, y por otro, la base imponible del ahorro. Por lo tanto, a la hora de presentar la declaración de la renta es necesario completar ambos apartados.

Diferencias entre la base imponible general y la base imponible del ahorro

La base imponible general hace referencia a las rentas que se obtienen del trabajo u otras actividades económicas, de la venta o alquiler de inmuebles, del capital mobiliario, etc. A través de la suma de los diferentes apartados se obtiene una base, sobre la que se debe aplicar un porcentaje determinado según una escala progresiva.

Por su parte, la base imponible del ahorro está relacionada con las rentas que provienen de las diferentes inversiones en productos financieros fundamentalmente, ya sean acciones, intereses de cuentas, seguros, etc. Esta sección está formada por los rendimientos del capital mobiliario más las ganancias y pérdidas patrimoniales derivadas de la transmisión de elementos patrimoniales.

Ambos conceptos se utilizan para determinar la cantidad sobre la que se debe tributar en la declaración de la renta. Una vez que se han sumado todas las casillas de cada base imponible, se restan las deducciones que correspondan para que resulte la base liquidable. Por último, a esta cifra se aplica un tipo de gravamen determinado según la cuantía y se obtiene el importe a pagar a Hacienda.

Gravamen sobre la base imponible del ahorro

En 2021, los impuestos que se deben pagar por las rentas del ahorro han experimentado un ligero aumento cuando la cantidad supera los 200.000 euros. De este modo, los tramos del IRPF para este tipo de rendimientos son los siguientes:

  • 19% hasta 6.000 euros.
  • 21% de 6.000 a 50.000 euros.
  • 23% de 50.000 a 200.000 euros.
  • 26% si es superior a 200.000 euros.

Categorías de la base imponible del ahorro

Tal como establece la Agencia Tributaria, la base imponible del ahorro está formada por los siguientes componentes:

  • Saldo positivo de rendimientos del capital mobiliario que se deriven de:
    1. Participación en fondos propios de entidades.
    2. Cesión a terceros de capitales propios, salvo que procedan de entidades vinculadas con el contribuyente.
    3. Operaciones de capitalización.
    4. Contratos de seguro de vida o invalidez.
    5. Rentas que tengan por causa la imposición de capitales.
  • Saldo positivo de ganancias y pérdidas patrimoniales derivadas de la transmisión de elementos patrimoniales o mejoras realizadas en los mismos.

¿Cómo se ajusta la base imponible del ahorro?

Es importante destacar que la base imponible del ahorro únicamente se incluye en la declaración de la renta si el resultado es positivo. En caso de ser negativo, se compensa con el saldo positivo de las ganancias y pérdidas patrimoniales derivadas de la transmisión de elementos patrimoniales que integran la base imponible del ahorro.

En este supuesto, es necesario que se trate del mismo periodo impositivo hasta un límite del 15%. Si después de realizar esta compensación, el saldo sigue siendo negativo, el importe se puede seguir equilibrando durante los 4 años siguientes.

Asimismo, las ganancias y pérdidas patrimoniales derivadas de la transmisión de elementos patrimoniales también se compensan entre sí en cada período impositivo. Cuando el resultado es positivo, se integra en la base imponible del ahorro. En caso contrario, el importe se compensa con el saldo positivo de los rendimientos del capital mobiliario del mismo período impositivo hasta el límite del 15%.