3 Min de lectura | Un PIAS es un Plan Individual de Ahorro Sistemático que constituye una alternativa más para conformar un ahorro de cara a la jubilación. Estos productos surgieron en el año 2007 como una modalidad de seguros de vida que permiten conformar un capital a largo plazo.

Si el futuro de las pensiones supone una preocupación, es esencial disponer de un producto de ahorro o inversión para poder disfrutar de una jubilación tranquila y sin preocupaciones. Precisamente los PIAS son un producto que ayuda a mantener el nivel de vida cuando llega la hora de retirarse del mundo laboral.

Entre las ventajas de un Plan Individual de Ahorro Sistemático destacan su liquidez, su rentabilidad y su ventajosa fiscalidad. Así, es posible contar con un instrumento para crear un capital de una forma muy cómoda a largo plazo que servirá como complemento de los ingresos públicos que perciba el titular.

¿Cómo funciona un PIAS?

Un PIAS es una modalidad de seguro de vida – ahorro en el que se pueden realizar aportaciones periódicas del mismo modo que en un plan de pensiones. En la actualidad, estos planes no solo invierten en renta fija, sino que también se destina una parte a renta variable para obtener rendimientos más interesantes.

En cualquier caso, al contratar un Plan Individual de Ahorro Sistemático es necesario destinar una parte de los ahorros cada mes. Estas cantidades van conformando un capital y un rendimiento anual según las condiciones establecidas en la póliza, sin que en ningún caso el dinero aportado pueda superar los 8.000 euros al año, ni el total acumulado los 240.000 euros.

Una de las principales ventajas de estos productos es la posibilidad de retirar el dinero en cualquier momento. Además, el riesgo es mínimo, ya que se garantiza un tipo de interés de la inversión independientemente de las circunstancias.

Fiscalidad de los PIAS

Otro de los puntos fuertes de los Planes Individuales de Ahorro Sistemático es su ventajosa fiscalidad. Para acceder a las deducciones en la declaración del IRPF es necesario que hayan transcurrido, como mínimo, 5 años desde la primera aportación y que el rescate del capital se realice en forma de renta.

Así, únicamente se debe tributar por la cantidad obtenida según los siguientes porcentajes que van variando en función de la edad del titular en el momento del cobro:

  • Menores de 40 años: 40%
  • Entre 40 y 49 años: 35%
  • Entre 50 y 59 años: 28%
  • Entre 60 y 65 años: 24%
  • Entre 66 y 69 años: 20%
  • Mayor de 70 años: 8%.

Tal como se desprende de la tabla, cuanto mayor es la edad, más baja es la cantidad que se debe incluir en la declaración del IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas). Tanto es así que es posible llegar a eximirse de tributar hasta el 92 de las rentas. No obstante, si el dinero del PIAS se recupera en forma de capital, las ventajas fiscales desaparecen.

Además, es importante tener en cuenta que las primas, ya sean únicas o periódicas, no tienen ningún impacto fiscal. Los rendimientos que se van generando no están sujetos a ningún tributo hasta que no se produce el rescate del capital.

Otras características de los PIAS

  • A diferencia de los planes de pensiones, los PIAS ofrecen liquidez inmediata sin que sea necesario que ocurra alguna de las contingencias contempladas en el contrato. Asimismo, los Planes Individuales de Ahorro Sistemático no cuentan con ninguna ventaja fiscal durante el tiempo que se realizan las aportaciones, sino posteriormente cuando se recuperan.
  • En el supuesto de que el titular del plan fallezca, los beneficiarios deben tributar por el Impuesto de Sucesiones y Donaciones cuando reciban la cantidad correspondiente.
  • Para incrementar la rentabilidad de un PIAS, es posible diversificar los ahorros en varias carteras. De este modo, se pueden combinar diferentes activos, cada uno con un riesgo más o menos alto.